En el presente artículo introduciremos la cuestión de cómo los distintos bandos del actual conflicto sirio han aceptado o no la reivindicación de la provincia de Alejandreta en su iconografía.

En 1923, a través del Tratado de Lausana, que fue el tratado que estableció las fronteras actuales de Turquía tras la desaparición del Imperio Otomano, Francia, que por aquel entonces mantenía colonizada a Siria, entregaría a Turquía la provincia de Alejandreta que los turcos bautizarían como Hatay.

Este movimiento francés formaba parte de un plan a una escala mucho mayor que tiene sus raíces históricas en la Francia de los Capetos del S.XI de desmembrar la Siria histórica en una serie de cantones y pseudo-estados por motivos confesionales (el Estado de Damasco, El Estado de Alepo, el Estado Alauita o El Estado del Líbano).

En efecto, el Estado del Líbano surge por un impulso de esta política francesa de dividir a la Siria natural. El golpe final vendría tras la constitución que le impone Francia en 1932 que desgajaría a El Líbano definitivamente de Siria. Algo similar ocurriría con Palestina, perteneciente también a la Siria histórica.

Volviendo al caso de Alejandreta, la Siria actual jamás reconoció ni reconocerá que Alejandreta pertenezca a los turcos. No solo por una cuestión de orgullo dado que tanto Francia como Turquía invadió, saqueó y cometió crímenes contra Siria sino porque allí tenía su sede el patriarcado de la Iglesia ortodoxa siria.

Efectivamente Alejandreta no fue ni será una provincia más. Si bien en el catolicismo la máxima autoridad es internacional y reside en El Vaticano, los patriarcados de las iglesias orientales ortodoxas tenían su sede en Antioquía, capital de Alejandreta. En la actualidad mantiene el nombre de «Patriarcado ortodoxo de Antioquía» aunque su sede está en Damasco.

No solo se entiende como una cuestión que ataca a la soberanía nacional sino contra la comunidad cristiana.

Por estas dos razones gran parte de los mapas fabricados en Siria incluyen a Alejandreta en el territorio nacional. Desde los mapas educativos en las escuelas hasta las representaciones televisivas del territorio sirio, se trata de una cuestión que goza de bastante apoyo popular en una sociedad profundamente anti-imperialista como ha sido históricamente la sociedad siria.

Presentadora de televisión siria comenta la previsión del tiempo de un día cualquiera, que por casualidad es el 8 de julio de 2013, el mapa que comenta incluye Alejandreta

Como analizaremos, lo llamativo de esta cuestión –y lo que evidencia hasta que punto Alejandreta es una cuestión nacional- es que no es una reivindicación exclusivamente «pro-Assad» o «pro-gubernamental».

En las banderas de las «Fuerzas Democráticas Sirias» (FDS) una coalición militar dirigida por los kurdos y apoyada abiertamente por los Estados Unidos incluyen un mapa en su bandera. Y en ese mapa, se aprecia, sin lugar a dudas, que incorporan a Alejandreta dentro del territorio sirio.

Arriba, la bandera oficial de las ‘Fuerzas Democráticas Sirias’, que incluye Alejandreta. Abajo, el territorio oficial de Siria, que no lo incluye.

Las FDS están dirigida por los kurdos e integran una serie de grupos como el de «Liwa al-Raqqa thuwwar» que perteneció al antiguo «Ejército Libre Sirio» y enarbola la bandera de los mal llamados rebeldes sirios.

Que una coalición como las FDS, entrenadas por EE.UU. y con grupos del antiguo Ejército Libre Sirio -y por tanto muy alejadas de las posturas oficiales de Damasco- incluya en su iconografía la provincia de Alejandreta revela el grado de rechazo a los límites fronterizos. Este elemento iconográfico es en gran parte desconocido por el gran público exterior –occidental- y sirve en el caso de las FDS para ganarse simpatías y cohesionar a nivel interno en Siria. Al no operar en territorio fronterizo con Alejandreta no podemos saber por ahora si es una cuestión meramente simbólica o estarían verdaderamente dispuestos a recuperar Alejandreta.

Algunos grupos kurdos incluyen a Alejandreta en su proyecto para un Kurdistán o Estado kurdo no porque haya una mayoría kurda en esa provincia sino para conectar el territorio con el mediterráneo, una ventaja comercial y económica indiscutible.

El caso de las Fuerzas de Defensa Nacional es el paradigmático. No es nuestra intención aquí profundizar en el origen de este cuerpo, tan solo apuntar que es una milicia dependiente del Ejército sirio que incluye a voluntarios pero también a personas que se alzaron en armas contra el Estado sirio y posteriormente se reconciliaron y unieron a las fuerzas armadas sirias. En el logo de su bandera se observa que incluyen a Alejandreta.

Logo oficial de las Fuerzas de Defensa Nacional, incluye Alejandreta

Merece mención el caso del «Observatorio Sirio de los Derechos Humanos», (OSDH) un pretendido organismo a favor de los Derechos Humanos que está vinculado con múltiples grupos armados insurgentes de los que obtiene información que publica en su web.

Pues bien, como podemos observar en el logotipo del OSDH la bandera del Ejército Libre Sirio cubre convenientemente la provincia de Alejandreta por lo que no podemos saber si incluiría o no esta provincia en su iconografía. Esto obedece a una intención de contentar al máximo posibles de personas y ahorrarse una polémica.

El logotipo del OSDH exhibe la bandera alternativa empleada por los grupos armados que convenientemente oculta la región de Alejandreta.

No olvidemos que uno de los grandes intentos de formar un gobierno sirio en el exilio -que se enfrentara a Damasco- fue el Consejo Nacional Sirio, la rama política del Ejército Libre Sirio. Tanto el Ejército Libre Sirio como el Consejo Nacional Sirio tienen la base principal en Hatay, elemento con el que esperaban despertar simpatías dentro de Siria.

Respecto al bando yihadista, el Estado Islámico incluye a Alejandreta como parte del Bilad al-Sham -Siria histórica- que es a su vez una provincia del Califato Islámico a escala global que pretende imponer. Por lo tanto no lo incluiría ni en Siria ni en Turquía ya que el grupo terrorista no reconoce ninguna de las fronteras actuales.

Sin perder de vista que hemos tratado el tema de una manera introductoria cabe recalcar que la lucha por Alejandreta no se trata de una lucha cristiana, hacer ese análisis sería un error de compresión de la sociedad siria. En una sociedad con valores y actitudes multiconfesionales no se entiende que recuperar Alejandreta sea una lucha cristiana, ni mucho menos una lucha «pro-Assad» sino una lucha contra el colonialismo francés que repartió junto con los otomanos territorio sirio sin permiso de Siria.

Una situación similar pero que no hemos comentado es la cuestión de los Altos del Golán. Un territorio al suroeste de Siria que Israel ha ocupado militarmente y considera territorio propio. Por otra parte Damasco rechaza que Israel tenga derecho no solo a ocupar ese pequeño espacio sino que no reconoce ni la existencia misma de un Estado judío.