De Buster Keaton 

(1925)

El personaje encarnado por Keaton, James Shannon, lleva mucho tiempo cortejando a una joven a la que ama, pero ésta no le hace caso. Shannon recibe la noticia de que es el heredero de una fortuna de siete millones de dólares, pero el testamento incluye una cláusula, según la cual, para entrar en posesión de esa suma de dinero, deberá contraer matrimonio a las siete de la tarde del día de su 27 cumpleaños, algo que ocurre el mismo día de la notificación. Shannon corre a proponérselo a su novia, pero esta le rechaza. Inmediatamente después se lo propone a siete conocidas suyas, pero ninguna se lo toma en serio. Empeñado en conseguir la herencia, James Shannon propone matrimonio a todo bicho viviente, cosechando fracaso tras fracaso. Al final, no le queda otro remedio que publicar un anuncio en todos los periódicos de la tarde.

Es la primera vez en la carrera cinematográfica de Buster Keaton en la que el actor y director toma como base de su película un asunto procedente del teatro, cuyos derechos habían sido adquiridos por Joseph M. Schenek en 25.000 $. A pesar del origen teatral de la historia, Keaton consiguió una especia de milagro: infundir al asunto un sentido puramente cinematográfico y dotar a la historia de un marcado carácter espectacular, algo que jamás se había logrado en la escena. A ello contribuyó notablemente el gran número de figurantes, los variados decorados y  las situaciones resueltas con enorme brillantez por Buster Keaton. Sobresale, sobre todo, la secuencia de la persecución con el broche final del alud de piedras, una escena que ha sido considerada como de una perfección difícilmente imitable. “Seven chances” es, sin lugar a dudas, una de las obras maestras de la historia del cine cómico. El tema de la herencia que llega a desencadenar toda una serie de conflictos era habitual en la escena teatral de los años 20, pero Keaton logró transformarlo en algo nuevo, en algo radicalmente distinto en su paso a la pantalla.

keaton-2

                         BUSTER KEATON (Pickway, 1895- Los Angeles, 1966)

Hijo de un acróbata comenzó trabajando con sus padres en el music-hall hasta que el cómico Roscoe Arbuckle (“Fatty”) le introdujo en el mundo del cine. Fue actor, director, guionista en numerosos cortos y largometrajes. El famoso personaje creado por él (“Pamplinas” “Cara de palo” y un largo etc.) aún perdura en el mundo del cine, que le considera, junto a Chaplin como el mejor cómico de la historia del cine. Su impasibilidad, plagiada más tarde por Stan Laurel y Oliver Hardy, le daría un carácter específicamente cinematográfico. En los últimos años de su vida, arruinado, tuvo que sobrevivir trabajando en anuncios publicitarios, aunque su vida y figura fueran llevadas a la pantalla (“La historia de Buster Keaton” de Sidney Sheldon, 1957). En 1957 la Academia de Hollywood le concedió un Oscar  “por haber realizado películas que seguirán proyectándose mientras el cine exista”). Un año antes de su muerte interpretó “Film”, escrita para él por Samuel Beckett y cosechó un éxito personal en “Golfus de Roma” de Richard Lester, a pesar de encarnar un personaje simbólico.

keaton-3

Los años 20 constituyen una de las etapas más gloriosas de la historia del cine. Son los años de esplendor del expresionismo alemán, la década del cine revolucionario de la URSS, con las películas de S.M. Eisenstein, Pudovkin o  Dziga Vertov, la de “Avaricia” de Stroheim o “La caravana de Oregón” de James Cruze, la de la primera versión de “Los diez mandamientos” de Cecil B. De Mille, los de “La leyenda de Gosta Berling” o los de “La rueda” de Abel Gance. Y, por supuesto, la década prodigiosa del genial cine de humor norteamericano, el de Chaplin y el de Keaton, especialmente, los años en que este último dirigió e interpretó los mejores filmes de su trayectoria profesional: “Las tres edades”, “La ley de la hospitalidad”, “El moderno Sherlock Holmes”, “El navegante”, “El rey de los cow-boys”, “El boxeador”, “El maquinista de la General”, “El colegial”, “El héroe del río”, “El cameraman”. Y, por supuesto, la década de la genial “Seven chances”.

Aquí podéis ver la película completa: