Barcelona, 1989.

Tras haber estudiado Psicología, máster en psicoterapia y estudios de género, mujeres y ciudadanía, Paula Alcaide decidió dedicarse a atender a mujeres lesbianas y bisexuales mediante la psicología afirmativa lésbica.

Cómo superar un bollodrama[1] es la primera obra de Paula Alcaide. En ella se hace un recorrido sobre cada aspecto presente en una relación sáfica[2]: la homofobia interiorizada, la dificultad de salir del armario constantemente, la hiper comunicación, etc; así como de las causas de un bollodrama y cómo superarlo (hasta incluye al final un decálogo para salir reforzada de un bollodrama, que empieza por algo fundamental: CULTIVAR UNA SOLTERÍA SALUDABLE en este mundo en el que aún mucha gente piensa que una mujer que está soltera es porque, simplemente, «alguna tara tendrá»).

El libro está lleno de momentos que abren los ojos sobre las dinámicas que, inevitablemente, se dan en cada pareja más tarde o más temprano, con ejemplos directos con situaciones que viven las mujeres sáficas a menudo; y, sobre todo, con consejos y ayuda para cuando ya no es un bollodrama sino violencia intragénero.

Personalmente, he encontrado que este libro me servía tanto para mirar mis relaciones pasadas con mujeres con un ojo más crítico, más objetivo; y, por tanto, más certero; aunque es cierto que también me ha servido en algunos aspectos para mi relación con un hombre, y eso me ha llevado a pensar en dos cosas que menciona la propia Paula en el libro (parafraseado):

Primero, que a nadie se le enseña qué es sano y qué es tóxico en el amor, cuándo hay que luchar y cuándo hay que apartarse porque la relación se ha convertido, en las propias palabras de Paula: «en una cronificación de un malestar, en un dolor sin fin». Tampoco nos enseñan a saber comunicarnos, ni a negociar con una pareja, ni lo que vamos a sentir cuando nos enamoremos. Nadie nos enseña eso, pero mucho menos a las mujeres que aman a otras mujeres.

Segundo: que no tenemos ningún referente de parejas de mujeres que estén juntas y felices y lleven así años. Todo lo que vemos en las películas es un sufrimiento constante por parte de ambas mujeres, incluso llegando en el cine a ser mayor el número de lesbianas que mueren en la película/serie que el de las lesbianas que vivieron felices y comieron perdices. El mensaje que nos manda la ficción está claro. Ser sáfica = sufrimiento, castigo. A nivel personal, de no ficción, la falta de referentes de parejas lesbianas que han superado todos los obstáculos y aprendido a quererse bien es completamente sangrante. Cualquier pareja hetero tiene mil referentes en el seno de la familia y amigos que pueden guiarles y apoyarles, que hayan pasado por los mismos conflictos que ellos y tengan consejos útiles que dar.

El libro de Paula Alcaide es imprescindible para las mujeres sáficas porque da consejos sobre nuestra propia experiencia que un libro de terapia de parejas heterosexuales no nos da. Es cierto que cualquier pareja se va a beneficiar de consejos estándar sobre cómo mejorar la comunicación, pero en un manual para parejas hetero no vamos a encontrar problemas como la salida del armario propia, o cuando una ya ha salido del armario, pero su pareja aún no y la otra mujer siente que su novia la esconde, etc. Sobre el tema de salir del armario quería citar aquí un estudio ya citado en el propio libro: en un estudio de Halpin y Allen en el 2004 se descubrió en un muestreo con hombres gais que, «si una persona conseguía salir del armario e integrar su orientación como un aspecto más de su identidad… [se llegaba a] ser más felices, con mayor satisfacción con la propia vida, una autoestima más fuerte y una menor sensación de soledad que el resto de las personas heterosexuales, gracias a este proceso de autodescubrimiento y afirmación». Aunque, por supuesto, por triste que sea decirlo justo después de esta nota tan positiva: si no es seguro en tu entorno salir del armario, no lo hagas.

A lo largo de toda su obra, Paula se nutre de referencias pertinentes a otros autores y autoras que han tratado temas similares, con un listado de referencias completas al final que se extiende a lo largo de varias páginas, de donde he sacado un montón de libros que engrosan mi lista de pendientes de leer y que ojalá hubiera descubierto antes.

«Nos enamoramos del amor y padecemos estoicamente, tomando como referencia las representaciones culturales del amor monógamo y heterosexual … y sería fundamental generar nuestras propias representaciones basadas en la igualdad y el respeto, con vínculos sanos, liberándonos de patrones aprendidos que no nos son útiles».


[1] El término «bollodrama» alude a una situación dramática que ocurre entre dos mujeres que mantienen una relación romántico-afectiva.

[2] El término «sáfica», alude a la poetisa Safo, que vivía en la isla de Lesbos (sí, de ahí también viene el término «lesbiana») con otras mujeres. Sus poemas reflejan sentimientos románticos hacia algunas de ellas. Ahora, el término «sáfica» sirve para englobar a mujeres lesbianas y bisexuales.