“Esperemos que en unos años el problema del cambio climático no sea nuestro único problema”

Al Gore, exvicepresidente de EEUU conocido por ser el que perdió por un 0,0092 % de los votos en Florida contra George Bush Jr, ganando este último las elecciones a Al Gore en el último momento en un proceso fuertemente discutido por presunto fraude. Quizás hubiese cambiado la historia radicalmente, quien sabe si hubiese habido 11s, Guerra de Irak y Afganistán, ISIS, Crisis Financiera de 2008 pero sobre todo, la pregunta es qué hubiese pasado con la lucha del cambio climático.

Al Gore lanzó en 2006 su documental “Una verdad incómoda” poniendo en todos los focos la existencia del cambio climático donde evidenciaba la correlación entre aumento de CO2 y de la temperatura a la largo de los últimos 800 000 años.

Relación entre CO2 y Temperatura

Sus predicciones calaron en la comunidad científica e internacional, pero los lobbies hicieron lo suyo por retrasar cualquier medida que combatiese dicho problema (ya que afectaba a sus beneficios, y la maximización de beneficios está por encima en este sistema que el beneficio de las personas). 11 años después de aquel documental, Al Gore nos muestra que el futuro ya está aquí. Estamos comenzando a ver los efectos del desastre. Como Jon Snow tratando de convencer a todos de que llegan los caminantes blancos, parece que nadie creerá el problema hasta que ya sea demasiado tarde.

Efectos del deshielo

Y es que “los poderes económicos han hackeado nuestra democracia”, o eso dice este ex vicepresidente de EEUU. En España tenemos el ejemplo del famoso Impuesto Sol del PP implantado por ese famoso Ministro de Agricultura, Medio Ambiente y Energía que tenía acciones en diversas petroleras. Ese mismo al que propusimos como Comisario de Energía y Clima de la Unión Europea.

Y las consecuencias llegan: 1300 muertos en 2015 en Pakistán por la ola de calor que azotó al país. Este año han cavado fosas comunes para los futuros muertos en las sucesivas olas de calor que vengan porque desde ese fatídico año 2000 donde Bush ganó gracias al fraudulento recuento de su hermano hemos vivido a cada año que pasa el más caluroso desde que se tiene registro.

Es ingenuo pensar que las consecuencias no llegan. Y es que no podemos olvidar que el liberalismo tuvo un fuerte aliado en la pequeña edad de hielo que azotó Europa en el siglo XVII y que propició las revueltas que facilitaron la Guerra Civil inglesa de la que nacerían Locke, Hobbes, Cromwell y tantos otros que llevaron a que el Rey perdiese la cabeza.  Y hoy día vemos cómo el clima continúa creando conflicto político. La guerra de Siria mismamente. Claro que existen intereses geopolíticos detrás de las potencias regionales y mundiales, pulsiones islamistas y éticas así como la política restrictiva de un régimen autoritario. Pero también tiene que ver que el 80% del ganado muerto y el 60% de las granjas yertas entre 2006 y 2010. Si no hay pan hay guerras. Lo mismo que ocurrió en España con Esquilache o en Libia donde el precio del pan se disparó más de un 30% antes de la revolución a raíz de las sequías y el aumento del precio del petróleo. Por no hablar de Francia, donde el granizo y las fuertes lluvias destrozarían las cosechas en 1789 inflándose el precio del pan hasta llevar al pueblo a la hambruna. Y cuando ruge el estómago, ruge la revolución.

¿Volverá la élite ciega y absorta en su egoísmo individual a responder con eso de que “si no hay pan, que coman tarta”?

Al Gore que tras fuertes  esfuerzos consiguió el acuerdo histórico de la cumbre del clima de 2016, pero solo un año después Trump se salió del pacto. Pero no hemos de desesperar. Y es que los cambios llegan, al igual que pasó con el movimiento de derechos civiles, cuando la generación que entró preguntó a su precedente ¿por qué hay leyes que discriminan por el color racial? Entonces me pregunto, ¿por qué hay leyes que permiten que nuestro planeta se muera?