La fuerza del poder mediático, cinematográfico y literario del franquismo (y posteriormente de la alternancia oligárquica en la que vivimos) ha dejado una cicatriz anticomunista en nuestro país que sigue y seguirá vigente durante generaciones y generaciones. Pese a ello, en España tenemos la suerte de que el PCE fue esencial en la lucha contra la dictadura y un pilar básico de la Transición española. La gente sabe perfectamente (aunque por la influencia mediática hagan dantescas comparaciones que ninguno termina de creer) que el comunismo no es ni por asomo comparable al fascismo, pero sí existe la cierta convicción de que la puesta en marcha del socialismo se llevó a cabo con carencia de libertades individuales y colectivas.

Hoy día referenciar lo ocurrido en el telón de acero implica mancharse, más si se tiene algún tipo de pretensión política. Representa defender “uno de los imperios del mal”, “una de las manchas negras de la civilización”, “un sistema antiguo, oxidado y dictatorial”… por mucho que se sepa que existió un mal mayor con bigote y acento alemán.

Pero pese a todo esto, aunque manche y salpique, no podemos renunciar a la historia y ceder ante quienes tapan el sol con un dedo. Existió un sistema político, económico y social distinto al que conocemos. Existió un mundo diferente, con errores y tremendos horrores, pero con avances sociales y tecnológicos jamás logrados anteriormente por la humanidad.

Vida del pueblo soviético a mediados de los años 50 / Douglas Smith.

En esos países en los que la gente se ríe menos, hace mucho frío y hablan idiomas raros, no solo se vivió un clima burocrático de colas interminables y represión, también se conquistaron los mayores avances en igualdad de género de la historia de la humanidad. Fue allí, en esos regímenes grises y tristes, donde se creó el primer sistema sanitario gratuito y universal del mundo y el primer sistema de educación pública totalmente gratuito jamás aplicado anteriormente.

La URSS conquistó la jornada laboral de 7 horas, implementó un sistema de pensiones para ancianos e inválidos que incluía la jubilación a los 60 años para hombres y a los 55 para las mujeres, lideró la carrera espacial en tiempos de Guerra Fría haciendo órbitar el primer satélite y posteriormente el primer animal terrestre, el primer hombre y la primera mujer.

Hasta el aún hoy comunista más “ortodoxo” no puede negar parte de lo que cuenta la propaganda anticomunista de lo que fue la fundación del socialismo en el siglo XX. Hubo regimenes autoritarios, burocráticos y con un exacerbado y delirante culto a la personalidad de sus dirigentes. En sus últimos resoplos la gente vivió carencias, colas y detenciones arbitrarias, mientras los desfiles y el gasto militar sacudían el pais.

Praga, República Checa

Pero, ¿existe algún sistema político o económico en la historia de la humanidad que haya sido implantado sin tiranía? ¿Existe algún modo de vida que se haya puesto en marcha sin la fatalidad que supone la censura, el delirio nacionalista o incluso el fallecimiento de cientos de miles de seres humanos? ¿el capitalismo ha sido puesto en práctica en algún lugar con armonía, respeto a la diversidad, libertades civiles y paz?

En un momento en el que la desmemoria se impone y Europa se oscurece, cabe recordar que existió otro mundo. Hubo una época en la que los inmensamente ricos temieron perder sus privilegios en beneficio de los muchos, los invisibles y los desposeídos.

Que el miedo a ser señalados no nos haga padecer amnesia.

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Periodista insurgente y Director de FurorTV. Titulado en "Imagen y Sonido" en la Escuela de Imagen y Sonido "CES" y en "Locución y presentación de programas de TV" por Radio Televisión Española. Hoy estudiante de Producción Audiovisual. Replanteando un nuevo modelo de periodismo que apueste por las mayorías.