BENALMÁDENA, UNA PEQUEÑA HISTORIA

¿Qué hacía yo en 1976? Entre otras cosas asistir a la Semana Internacional de Cine de Autor de Benalmádena que entonces dirigía el director de cine y teatro Julio Diamante, una cita anual con el cine más agitador de Europa junto con el Festival italiano de Pésaro. Aquél año ofreció una programación extraordinaria. Recuerdo un ciclo dedicado al realizador japonés Terayama, otro de cine soviético de los años 20, centrado en la figura de Dziga Vertov y, también, la proyección de las tres partes de LA BATALLA DE CHILE de Patricio Guzmán que acabó consiguiendo el Gran Premio del Festival, una crónica apasionante sobre los principales acontecimientos sucedidos en el Chile de Salvador Allende a primeros de los años 70.

La proyección de la película de Guzmán estuvo, sin embargo, precedida de amenazas y problemas y muy a punto de no poderse realizar. El director de la Semana diría poco tiempo después: “Se me acercó un oficial de la Guardia Civil para decirme que tenía la sala rodeada por sus fuerzas y que, si se celebraba el debate, entrarían y tomarían la sala”. Hay que señalar que, en principio, estaba previsto un coloquio al término de la proyección pero, en vista de las amenazas de la Guardia Civil, Diamante propuso, en unos “momentos de tensión fortísima” en España, sustituirlo por una presentación de su director, Patricio Guzmán previa a la proyección, con lo cual todo pudo desarrollarse sin incidentes. Al acabar la proyección, Patricio subió al escenario con algunos de los miembros de su equipo para recibir la ovación más larga de la que he sido testigo en toda mi vida de asiduo a festivales de cine de todo el mundo.

Años más tarde, yo dirigía un curso de cine en régimen de internado con asistencia de unas ochenta personas de toda España en el Palacio de Avellaneda, en la provincia de Burgos. En el programa del curso había un día dedicado íntegramente al Cine Documental y el principal invitado era Patricio Guzmán que acudió para dar una charla y presentar su trilogía. Recuerdo que llegó, muy preocupado, porque que traía las copias en un rollo sin núcleo y no confiaba demasiado en que la película pudiera proyectarse con nuestro proyector de 16mm. Trasladamos el problema al proyeccionista y éste lo solucionó en menos de cinco minutos mediante un simple sistema. ¡Había que ver la cara de agradecimiento de Patricio y escuchar sus elogios al proyeccionista! El era el primero en valorar el trabajo callado y eficaz de las personas sencillas y anónimas capaces de solucionar, sin aspavientos, los “pequeños” problemas.

En cuanto a su famosa trilogía, La Batalla de Chile, nadie como su director, el chileno Patricio Guzmán para explicar la gestación y desarrollo de su excelente trabajo.

 LA BATALLA DE CHILE 

de Patricio Guzmán

“Creo que La Batalla de Chile narra por primera vez –día a día, paso a paso– una revolución en América Latina filmada por un equipo independiente Comenzamos a trabajar en Santiago de Chile el día 15 de octubre de 1972 y terminamos el día 11 de septiembre de 1973 (el día del golpe de estado). Es una película documental realizada al mismo tiempo que se producían los hechos. No es una película de archivo. Tampoco es una película de montaje. Es el resultado de la filmación directa de una experiencia política que conmovió al mundo. Utilicé para ello una cámara Eclair de 16 milímetros, tres baterías, dos chasis, un trípode, un grabador Nagra-4, un micrófono Sennheiser y un coche Citröen dos caballos. El equipo de rodaje estaba formado por 5 personas: Jorge Müller como camarógrafo, Federico Elton como jefe de producción, Bernardo Menz como sonidista, José Bartolomé como ayudante de dirección, y yo como guionista y director. Y Pedro Chaskel, posteriormente, como montador. La filmación contó con el apoyo material de Chris Marker, quien me proporcionó 44.000 pies de película virgen en 16 milímetros en blanco y negro (equivalentes a 18 horas) y 134 cintas de sonido. El proceso duró siete años en total: uno de rodaje y seis de montaje. Este último se hizo con la contribución del Instituto del Arte y la Industria Cinematográficos de Cuba (ICAIC). Jorge Müller Silva, el director de fotografía y cámara, fue secuestrado por la policía de Pinochet en noviembre de 1974. Hasta hoy se desconoce su paradero. Es uno de los 3.200 desaparecidos y ejecutados de la dictadura. Federico Elton, el jefe de producción, estuvo detenido 24 horas en la Escuela Militar de Santiago en las jornadas posteriores al golpe. Yo estuve detenido dos semanas en el Estadio Nacional.
Esta trilogía ha sido objeto de la censura en Chile pues nunca ha sido emitida por la televisión pública ni estrenada cinematográficamente. El filme dio la vuelta al mundo en los años 70 y 80. Fue exhibido en las salas de 34 países de Europa, América, África y Asia. La revista estadounidense Cinéaste la nominó entre los “mejores 10 films políticos de la historia”. PATRICIO GUZMÁN

 

SINOPSIS DE LA PRIMERA PARTE
“La Insurrección de la Burguesía”, 100’

 Salvador Allende pone en marcha un programa de transformaciones sociales y políticas para modernizar el Estado y frenar la pobreza. Desde el primer día los sectores chilenos más conservadores organizan contra él una serie de huelgas salvajes. La Casa Blanca le asfixia económicamente y la oposición parlamentaria rechaza la mayoría sus proyectos de ley. A pesar del boicot económico y el bloqueo del congreso los partidos que apoyan a Allende obtienen un resultado sorprendente en marzo de 1973: el 43,4 por ciento de los votos fueron para la izquierda. A partir de ese momento los adversarios de la Unidad Popular comprenden que los mecanismos legales ya no les sirven. De ahora en adelante su estrategia será la del golpe de estado. La primera parte de “La Batalla de Chile” narra la insurrección de masas de la burguesía así como la respuesta del gobierno y sus seguidores.

SINOPSIS DE LA SEGUNDA PARTE
“El golpe de Estado”, 90’

 Entre marzo y septiembre de 1973 la izquierda y la derecha se enfrentan en todas partes: en la calle, los tribunales, las universidades, el parlamento y los medios de comunicación. El gobierno de Nixon secundado por Henry Kissinger continúa  financiando las huelgas principales (la gran huelga del cobre, la huelga del transporte, la huelga de los pequeños comerciantes) a la vez que fomenta el caos social indispensable para justificar un golpe de estado. Allende intenta llegar a un acuerdo con las fuerzas del centro político  —la  Democracia Cristiana–,  sin conseguirlo. Las contradicciones de la izquierda aumentan la parálisis. Los militares empiezan a conspirar en Valparaíso. Un amplio sector de la clase media apoya la “desobediencia” y alienta la guerra civil. Los militares inician el registro sistemático de fábricas en busca de armas (que no encuentran). Ochocientas mil personas desfilan ante Allende durante el tercer aniversario de su gobierno (el 4 de septiembre). Siete días más tarde Pinochet bombardea el palacio de La Moneda con el presidente adentro (el 11 de septiembre).

SINOPSIS DE LA TERCERA PARTE
“El Poder Popular”, 82’

 Al margen de los grandes acontecimientos que narran los filmes precedentes ocurren también otros fenómenos originales, a veces efímeros, incompletos, que recoge la tercera parte. Numerosos sectores de la población y en particular las capas populares organizan y ponen en marcha una serie de acciones colectivas: almacenes comunitarios, cordones industriales, comités campesinos, etc., con la intención de neutralizar el caos y apoyar a Allende… Estas instituciones, en su mayoría espontáneas, representan un “estado” dentro del Estado.

 

COMENTARIOS CRÍTICOS

 PAULINE KAEL, THE NEW YORKER, EEUU 1978.

“Grandes filmes, raras veces llegan sin anunciarse, como “La Batalla de Chile”. Un documental en varias partes y con una duración de muchas horas, sobre los hechos que precedieron a la caída de Allende… ¿Cómo un equipo de 5 personas, algunos de ellos sin experiencia previa (…) pudo producir un trabajo de esta magnitud?… Patricio Guzmán ha dicho en una entrevista (…) que, durante las luchas callejeras, él podía anticipar lo que iba a ocurrir y que, situado detrás del operador, le decía cuando se adelantara, mostrara un sector, bajara la cámara y la subiera. Esto es, él estaba tan impregnado con las posibilidades de la situación que era como si estuviera dirigiendo la acción. Podía usar los métodos del cine de ficción que había estudiado en la escuela de Madrid a fines de los años 60…”

LOUIS MARCORELLES. LE MONDE, FRANCIA 1975.

“Este film es la primera obra de arte de una nueva forma de analizar la política… Nos ofrece una lección de historia como nunca nos la ha ofrecido el cine… Aunque diversos cineastas muy conocidos están inscritos en la rúbrica del guion, como Pedro Chaskel, otro director chileno, Julio García Espinosa, director cubano, y Chris Marker, la obra, muy evidentemente, se debe a un solo hombre. No por motivos de procedencia, sino, tal vez, porque el trabajo de creación, de realización, de montaje, valen bien el de un Bresson o un Fellini...”                              

 JORGE MÜLLER

Cámara y director de fotografía de “La batalla de Chile”

                              Desaparecido el 29 de noviembre de 1974

 

Estudió en la Escuela de Cine de la Universidad de Chile de Viña del Mar, iniciando su carrera en 1970 con la correalización de Reportaje a Lota un documental sobre el trabajo y la lucha  de los trabajadores del carbón, al que siguieron A la Sombra del Sol, de Silvio Caiozzi y Pablo Perelman,La Tierra Prometidade Miguel Littin, trabajando además con Raúl Ruiz, en sus filmes La expropiación y El realismo socialista. Pero es sin duda su participación en la trilogía documental La Batalla de Chiledel director Patricio Guzmán, lo que inmortaliza el ojo de Müller.

Su principal virtud fue el tratamiento del plano secuencia. Con su cámara al hombro, demostró ser un maestro del plano secuencia.

Después del golpe militar de Pinochet Jorge Müller se quedó en Chile, trabajando como cámara de Chile Films. En 1974, formó parte del equipo de filmación de la Celebración del Año Santo chileno. Pocos días después, el 28 de noviembre, asistió al estreno de la película  A la Sombra del Sol, donde Müller había realizado la dirección de fotografía y además había entablado una relación de pareja con la actriz y cineasta Carmen Bueno. Al día siguiente del estreno, Jorge y Carmen fueron detenidos en la vía pública y llevados al campo de prisioneros políticos conocido como Villa Grimaldi, donde fueron objeto de torturas. Más tarde eran trasladados a otro centro de detención llamado Cuatro Alamos, donde se pierde definitivamente su pista el 18 de diciembre de 1974. La detención de Müller siempre fue negada por las autoridades del gobierno militar, a pesar de las evidencias relatadas. Su madre enfermó de un cáncer que le provocó la muerte el año 1990, sin que pudiera saber nada del paradero de  su hijo ni conocer toda la verdad de lo que le sucedió.

Todos los años, en Chile, la Corporación Cinematográfica Chilena entrega el Premio Jorge Müller a la trayectoria de un destacado técnico del cine. También el Festival Internacional de Cine de Valparaíso crea el Premio Jorge Müller a la Mejor Fotografía Documental. Y en Barcelona, en 2001 un grupo de jóvenes crea la Unidad Documental Jorge Müller, que realiza la película Rosa de Foc. La fama del cámara está avalada no sólo por su trágica desaparición, sino por lo extraordinario de sus imágenes, que han quedado plasmadas en una de las películas más relevantes de la cinematografía nacional y también del documental político mundial. Estas imágenes también forman parte del segmento británico de la película 11 de Septiembredirigido por Ken Loach, en el cual Müller figura como el principal director de fotografía. La película reúne a distintos directores en torno al atentado a las torres gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. El segmento de Loach relata la historia de un refugiado chileno que comparte su dolor por las víctimas de estos atentados y recuerda el golpe de Estado apoyado por los Estados Unidos que en otro 11 de septiembre, veintiocho años antes, destruyó la democracia en Chile.

 EL DIRECTOR: PATRICIO GUZMÁN

         “Un país sin documental es como una familia sin álbum de fotografías”

Nacido en agosto de 1941 en Santiago de Chile, cursó estudios en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. Ha residido en Cuba, España y Francia

FILMOGRAFIA

1975.- LA BATALLA DE CHILE

1983.- LA ROSA DE LOS VIENTOS

1987.- EN NOMBRE DE DIOS

1992.- LA CRUZ DEL SUR

1995.- PUEBLO EN VILO

1997.- CHILE, LA MEMORIA OBSTINADA

1999.- ISLA DE ROBINSON CRUSOE

2001.- EL CASO PINOCHET

2002.- MADRID

2004.- SALVADOR ALLENDE

2005.- MON JULES VERNE

2010.- NOSTALGIA DE LA LUZ. Premio al Mejor documental de la Academia del Cine Europeo. Más de 25 premios y distinciones internacionales

2010.- CHILI: UNE GALAXIE DE PROBLÈME

2015.-. EL BOTÓN DE NÁCAR. Oso de Plata en la Berlinale.

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Licenciado en Ciencias Políticas y Económicas. Periodista con amplia experiencia en todos los medios de comunicación. Cineasta. Escritor. Ferviente defensor de la cultura, la libertad y la justicia social. Fanático de los malvados de ficción: desde Fú Manchú a Mabuse pasando por el propio Moriarty. Porque los auténticos malvados visten de Armani y reparten sonrisas desde la alfombra roja de los telediarios.