Decorados, música, movimientos de cámara, ritmo, puesta en escena, sonidos ambientales….todos estos elementos contribuyen a crear lo que se ha llamado ATMÓSFERA en el cine. Todo ello constituye el espacio de influencia de una película, el ambiente que se pretende crear en un momento determinado para conseguir la comunicación interactiva entre lo que hay en la pantalla y el espectador.

La creación de una atmósfera adecuada es esencial en el cine de intriga, misterio y terror. Y si existe una película de estas características que cuente con una excelente atmósfera, con una ambientación que sobrecoge al espectador y lo envuelve de forma agobiante, esa película es

 LAS DIABÓLICAS 

de 

Henri-Georges Clouzot

Nacido en Niort (Francia), en 1907 Henri- Georges Clouzot estudió Derecho, Matemáticas y Ciencias Políticas. Realizó una importante labor como guionista cinematográfico y participó en la mayor parte de los guiones de sus películas. Dirigió un  total de 11 largometrajes y un episodio del largometraje colectivo “Vuelta a la vida”. En su filmografía abundan las obras maestras, entre ellas “El cuervo”, realizada en 1943, “El salario del miedo”, por la que consiguió la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1953, “La verité”, que ganó el Oscar de Hollywood en 1960 y, por supuesto, “Las diabólicas”, que había dirigido años antes, en 1955.

Alfred Hitchcock entre Boileau y Narcejac

Resulta imposible referirse a “Las diabólicas” sin referirse al texto literario en que se basa y que es el relato de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, “La que no existía”. Los autores, conocidos como Boileau-Narcejac eran dos escritores de novelas de detectives que ganaron individualmente un prestigioso premio literario y que llegaron a conocerse, precisamente, en la cena en la que se entregaba el premio, escribiendo conjuntamente a partir de entonces la mayoría de sus libros. Algunos de ellos fueron adaptados para el cine, con notable éxito de crítica y público, concretamente “De entre los muertos” (“Vértigo”) por Alfred Hitchcock, “Ojos sin rostro” por Georges Franju y “Las diabólicas” por Clouzot. Hay que señalar que su sistema de trabajo hacía que Boileau se ocupara del argumento de la historia y Narcejac de los personajes y de la recreación del ambiente. Como en el caso de Simenon casi todas sus novelas se desarrollan en ambientes provincianos y destacan por su atmósfera angustiosa, casi agobiante, en las que sus personajes se ven envueltos en maquinaciones ideadas por otras personas, llegándose a a crear una confusión entre lo imaginado y lo real.

Estas son las premisas sobre las que Henri Georges-Clouzot sustentó su película “Las diabólicas”. En ella nos lleva a una pequeña ciudad provinciana de Francia y al interior de las cuatro paredes de un colegio en el que gobierna de forma despótica el autoritario y despótico director, interpretado por Paul Meurisse.

Atmósfera plenamente lograda, sólido guion, interpretaciones soberbias del triángulo Vera Clouzot (esposa del director), Simone Signoret y Paul Meurisse, suspense sostenido y algunos inolvidables golpes de efecto vinculados al agua: agua de lluvia que cae sin cesar, agua de bañera, agua de piscina. (¿Por qué será que, aún hoy, cada vez que me meto en una piscina me viene a la mente esta película?) La vi hace muchos años, en una sala de una ciudad de provincias y al término de la proyección, un rótulo rogaba al espectador que no contara a nadie el final de la película. Un desenlace que aún sigue sorprendiendo al espectador de hoy.

Un ruego: no confundir esta película con el remake realizado en 1996 por el director Jeremiah Chechik, una producción norteamericana, completamente infumable interpretada por Sharon Stone, Isabelle Adjani y Chaz Palmintieri, con el título original “Diabólicas”.

LOS INTÉRPRETES

Vera Clouzot, cuyo verdadero nombre era Vera Gibson-Amado nació en Río de Janeiro y falleció en París a los 46 años….de un ataque al corazón. Participó como actriz en solo tres películas, las tres de Clouzot: “El salario del miedo”, “Las diabólicas” y “Los espías”. Y fue guionista de la película de su marido “La verité”.

Simone Signoret había nacido en Alemania de padre francés, pero su familia pronto volvió a París donde Simone Signoret llegaría a crecer en un ambiente intelectual. Durante la ocupación alemana frecuentó con intelectuales, actores y artistas el Café de Flore de Saint-Germaine-dés-prés y trabajó a las órdenes de ilustres cineastas como Max Ophüls en “La Ronde”, Jacques Becker en “Casqu,e D, or” o Marcel Carné en “Tehrese Raquin”. En Inglaterra protagonizó “Un lugar en la cumbre” de Jack Clayton, con la que ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes y el Oscar de Hollywood, siendo la primera actriz francesa en conseguir este galardón. Intervino desde entonces en un buen número de películas. En en el terreno personal estuvo casada con el director Yves Allegret y desde 1950 y hasta su muerte en 1985, con el actor y cantante francés Yves Montand. Simone Signoret es autora, además, de dos libros: “La memoria ya no es lo que era” y “Adiós Volodya”.

Por su parte Paul Meurisse fue un importante actor francés de teatro y cine, además de frustrado cantante. Fue la gran intérprete de la chanson francesa Edith Piaf, de la que fue amante durante un tiempo quien le convenció para que abandonara la canción y se dedicara por completo a la interpretación. Meurisse trabajó en unas 60 películas a las órdenes de algunos de los mejores directores de su tiempo, entre ellos Jean Renoir, Julien Duvivier, Georges Franju, Jacques Feyder o Marcel Carné. Pero todo el mundo coincide al afirmar que su mejor interpretación fue la que Meurisse hizo en “Las Diabólicas”. Actor también de una larga e importante trayectoria en el teatro, falleció en 1979.

A pesar de sus indudables méritos, Clouzot no ha merecido hasta ahora el reconocimiento al que sin duda tiene derecho. Y cuando se valora su obra, siempre se coloca en primer lugar su gran película “El salario del miedo”. Sin embargo, en su género (mezcla de thriller y cine de terror) “Las diabólicas” es, sin duda, una de las tres o cuatro mejores películas de todos los tiempos.