REALIDAD versus FICCIÓN

¿La realidad supera a la ficción? ¿La ficción supera a la realidad?

Dos ejemplos vividos

PRIMERO.- El Viejo Caserón

Me habían hablado muy bien del Viejo Caserón del Terror, del Parque de Atracciones de Madrid. Por lo visto habían contratado a un excelente grupo de actores que representaban en el interior escenas de películas de terror o de grandes obras del género: los inevitables homenajes a los clásicos de la Universal: Drácula, Frankenstein, La Momia etc.,  además de puntuales homenajes a las nuevas tendencias representadas, especialmente, por dos películas: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero y “La matanza de Texas” de Tobe Hooper. Y una advertencia: muy pocas personas eran capaces de aguantar el trayecto por el interior del caserón hasta el final. Pero existía una posibilidad: escapar de ese ambiente de pesadilla por algunas puertas colocadas estratégicamente. (Eso no hizo más que acrecentar mi curiosidad y no por ser especialmente valiente, ni mucho menos, sino porque tengo muy clara la diferencia entre realidad y ficción. He pasado mucho tiempo detrás de la cámara o entre bambalinas, para saber de lo que hablo). Así que me decido a entrar con los dos hijos de unos amigos, que se pegan a mí como lapas temblorosas.

¡SILENCIO! ¡MOTOR! ¡ACCIÓN!

Exterior- Día.

Parque de Atracciones de Madrid. El Viejo Caserón.

SECUENCIA 1

Una larga cola de personas intentando acceder al Viejo Caserón.

Cada cierto tiempo se da paso a un grupo encabezado por una persona elegida al azar. La mayoría son padres con hijos de la mano. Rostros asustados (los padres más que los hijos). El azar hace que me toque ser cabeza de grupo. Detrás de mí, una larga cola de niños y adultos. ¡Increíble el espectáculo de sus caras!

El caserón está cerrado a cal y canto. Para entrar hay que golpear una aldaba y a mí, como cabeza de grupo, me toca llamar. El juego consiste en que todo lo que nos espera adentro: decorados, actores, luminotecnia, sonidos…solo persigue una cosa: acojonar al visitante. Así que decido cambiar los papeles y lo primero que se me ocurre es llamar a la puerta con todas mis fuerzas, como si estuviera muy cabreado. Tomo aire y golpeo insistentemente durante bastante tiempo, hasta que la puerta, lentamente, se abre.

SECUENCIA 2. Interior noche.

Los goznes chirrían y advierto que el jorobado que me abre el enorme portón, es incapaz de controlar el temblor de sus manos. Las llamas de las velas se agitan, como impulsadas por el último estertor de un moribundo.

Gano el primer round.

Dentro todo está muy oscuro, se escuchan lejanos lamentos, como de almas en pena…Sigo la marcha y a los pocos metros, apartando vampiros, fantasmas, hombres lobo y toda clase de sabandijas, me abro paso hasta un recinto misterioso. Cuando vuelvo la vista atrás observo, estupefacto, que solo quedamos un reducidísimo grupo de 6 ó 7 personas, de los 40 que éramos al principio. Las puertas de emergencia están colapsadas.

Continúo mi marcha. Uno de los hijos de mis amigos se aferra a mi brazo con los ojos cerrados. Ya tengo varios arañazos y el olor de la sangre despierta el interés de algunos vampiros. El otro me agarra de una pierna y  apenas me permite caminar.

SECUENCIA 3. Interior Noche.

Dormitorio de Regan (Linda Blair) de “El exorcista”

Una copia exacta del dormitorio de la niña poseída, Regan, nos mira como si fuera el mismísimo Satanás mientras da brincos y grititos encima de la cama al tiempo que intenta, sin conseguirlo, hacer girar su cabeza 360º. Ya nadie nos sigue, una pareja y los dos hijos de mis amigos porque no les queda más remedio.

Caminamos escoltados por varios zombis.

Al final, después de otro largo trayecto, se vislumbra la salida, pero un gigante de casi dos metros armado con una sierra mecánica (“La matanza de Texas”), nos corta el paso. Entonces, acuciado por los niños, le digo que se aparte o aviso a la policía. Mansamente, se aparta, pero el chirriante sonido de la sierra nos hiere los oídos.

                                FIN DE LA HISTORIA DE FICCIÓN.

LA REALIDAD.

Meses después hablaba de esta experiencia con unos amigos cuando uno de ellos me dijo: “¿No sabes lo que pasó con la chica que hacía el papel de la niña de “El exorcista” en el Viejo Caserón?

No, le contesté.

Pues que fue violada por unos gitanos. Uno de ellos cerró el paso al grupo de gente y  otros dos la violaron.

                                       FIN DE LA HISTORIA REAL.

SEGUNDO.- SEMINCI DE VALLADOLID.

 

LA FICCIÓN

Veo la película “Funny games” de Michel Haneke. Algo espantoso. Un par de jovencitos crueles se cuelan en la casa de una familia: madre, padre e hijo. Y, solo por diversión, acaban disparando al niño con una escopeta de caza y matándole. Obra maestra pero absolutamente demoledora. Fría y brutal como pocas. De esas que te hacen salir del cine completamente abatido (a pesar de mi protección).

FIN DE LA FICCIÓN

LA REALIDAD

Me encamino hacia un restaurante para cenar y el camarero me coloca en una mesa justo enfrente de un bullicioso grupo. Miro atentamente y observo que son el director, Haneke y los actores de la película: los padres, el hijo asesinado y la pareja de jovencitos asesinos. Han ido a presentar la película en el Festival y ahora se lo están pasando en grande mientras degustan uno y otro plato de la excelente gastronomía castellana.

La escena me hace recordar una noche de mi infancia. Mi padre me llevó a una velada de lucha libre en la plaza de toros. Dos de los luchadores estuvieron a punto de matarse y, al acabar, ambos chorreaban sangre (ampollas con líquido rojo que hacían explotar en el momento oportuno). Al día siguiente, en la playa, les veo disfrutando del sol con sus familias.

                                                 FIN DE LA REALIDAD.

 Me gusta todo el cine de género, incluido, por supuesto, el fantástico y de terror. Pero, si tuviera que elegir, me quedaría, sin dudarlo, con los clásicos: Dreyer, Wienne, Murnau, Lang, Epstein, La Universal, Browning, Whale, Tourneur, Ulmer…y, desde luego, Clouzot y Alfred Hitchcock. ¿Por qué? Porque su cine estaba envuelto en magia. Era poesía: Drácula bajando la escalinata seguido por las vampiras con sus ropajes blancos, Irena convertida en pantera, La Momia volviendo a la vida, Kim Novak “resucitando” ante los ojos de James Stewart, destacando su inmortal belleza sobre el neón verde (seguramente el plano más hermoso de la historia del cine). Como diría Celaya: “Poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que aspiramos trece veces por minuto…”.Porque si alguien tiene que dejarme K.O. que no sea una mula con una coz en la cara, sino Cassius Clay con la misma elegancia con que noqueó a Frazier en el “combate del siglo”.

CONCLUSIÓN

Dijo Aldous Huxley que este mundo es el infierno de algún planeta.

Yo creo que la Tierra es un videojuego con el que se distraen los hijos de una raza superior en algún rincón perdido de la galaxia, “más allá de las puertas de Tännhauser.”

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Licenciado en Ciencias Políticas y Económicas. Periodista con amplia experiencia en todos los medios de comunicación. Cineasta. Escritor. Ferviente defensor de la cultura, la libertad y la justicia social. Fanático de los malvados de ficción: desde Fú Manchú a Mabuse pasando por el propio Moriarty. Porque los auténticos malvados visten de Armani y reparten sonrisas desde la alfombra roja de los telediarios.

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