IMG_20160417_223652El teniente Luis Gonzalo Segura (Madrid, 1977) expulsado del ejército por denunciar la corrupción, visita Parla en uno de sus muchos lugares por los que dará a conocer su novela ‘Código rojo’. Su primer libro ‘Un paso al frente’ ya va por la 8ª edición. Nos sentamos en una cafetería antes de la presentación y nos cuenta entre, otras cosas, cómo su novela iba a ser publicada por Planeta. Sin embargo, una llamada lo echa todo a perder. Gonzalo Segura da otro paso al frente para denunciar una institución amparada en el franquismo.

En tu biografía se puede deducir que eras un tanto “peculiar” ¿Cómo te interesó el ejército siendo como eras?

Yo tenía familia militar. Mi abuelo era militar. Mi tío-abuelo era militar, altos mandos, vinculados al franquismo. Entonces en mi casa se habla bien del militarismo, no había esas connotaciones negativas que hay en otras viviendas que han vivido otro tipo de circunstancias, pero mi padre siempre ha sido progresista, profundamente progresista. Yo tengo las ideas y mentalidad de mi padre, pero no tengo esa anomalía que existe en España que es normal por todas esas circunstancias históricas que han tenido relación con el ejército. Entré en el año 2002 pensando que el ejército ya había evolucionado, que era una institución profesional, democrática y moderna y no me generó ningún rechazo. Pero de lo que yo me esperaba a lo que me encontré…

¿De los tópicos que te encontrabas en la calle como una institución tan antigua, retrograda, te chocaba con respecto a lo que pensabas?

Teniendo estas ideas  progresistas, quizá era muy ingenuo, pero yo no pensaba encontrarme un ejército franquista, un ejército con una estructura franquista con unos mimbres claramente franquistas. De hecho en el ejercito se vive el franquismo, a cada paso que das lo estás respirando. Es algo que te llama mucho la atención. A día de hoy la gente no podría imaginar que tuviese esta estructura franquista y que no se hubiera modernizado. Hay muchos elementos que te engañan: la participación de España en la OTAN (en la que no estoy de acuerdo), se ha vendido y se vende como un signo de modernidad. Eso no es cierto, teníamos unas fuerzas armadas que no participaban en misiones internacionales y el hecho de participar en misiones internacionales ya significa que somos modernos. Eso no es así. Algunos dicen “es que estamos en la OTAN”. Turquía también está en la OTAN y no la veo un país democrático, con un respeto por los derechos humanos.

Las primeras misiones internacionales fueron un auténtico desastre. Además, se hizo con militares reclutas, de reemplazo, etc. O sea, aquello era disparatado. Pero de los errores se aprende y, hoy en día, el ejercito español es uno de los más preparados para acometer una misión. Hemos evolucionado a nivel técnico, a nivel táctico y a nivel logístico, pero eso no quiere decir que seamos un ejercito moderno, democrático. Eso no quiere decir que no seamos franquistas o, en esencia, tengamos un ejercito franquista, totalitarista o autoritario.

Uno de nuestros mayores aliados es Arabia Saudí, un país donde se decapitaron en los últimos 13-14 meses a 200 personas por delitos como homosexualidad, adulterio, ateísmo, etc. No creo que los generales del ejército sean personas muy democráticas.

Digamos que cambió pero no cambió, la estructura interna jerárquica aún es totalmente franquista.

Hay que pensar, por ejemplo, en China. ¿Ha cambiado China desde Tiannamén hasta hoy? Por supuesto. China se ha abierto de forma salvaje al capitalismo, ¿pero sigue siendo china una dictadura comunista? Evidentemente. ¿Se ha abierto el ejército español al exterior como se ha abierto China? Sí. ¿Sigue teniendo una estructura totalmente franquista y autoritaria o totalitaria? Por supuesto. Son cosas muy diferentes. Muchas veces se intentan pervertir los conceptos para hacer percibir una realidad que no es.

¿Cómo fue tu paso por el ejército a corto y medio plazo?

Yo estuve en el ejército 13 años y he tenido momentos muy buenos, hay valores muy importantes que se obtienen en el ejército. Hay personas muy valiosas, pero evidentemente es una estructura que no funciona y que tenemos que reformar.

A Pablo Iglesias le mandó una carta una chica lesbiana que había estado en el ejército y que decía que había encontrado más compañerismo allí que en los delegados sindicales de su trabajo como vigilante. ¿Es la tropa y digamos hasta cierto nivel de oficiales donde se vive propiamente el ejercito y además se diferencia de los altos mandos?

Por supuesto. Además, en la homosexualidad se ve perfectamente lo que es el ejército. Es una estructura claramente machista y clasista. Y la homosexualidad se ve perfectamente, por ejemplo, una chica que sea lesbiana y que sea soldado puede vivir su sexualidad de una forma totalmente abierta, es decir, en Fuencarral donde yo estuve había por lo menos 60 chicas lesbianas y todos lo sabiamos, mandos, soldados… Y nadie estaba preocupado por ello, pero a la vez en ese mismo cuartel había dos chicos que eran gays y no se lo podían contar a nadie porque que una chica sea lesbiana está bien visto pero que un chico sea gay no lo está. Bien, eso a nivel soldado, ¿por qué? Porque a nivel tropa tenemos una tropa que es muy parecida ideológicamente hablando a como piensa la sociedad.  Hay una cierta disfuncion entre la tropa y la sociedad en la que a lo mejor hay un porcentaje de extrema derecha en la sociedad del 3%, en el ejército es el 10%, pero al final no es significativo. ¿Cual es el problema? Y ahí es dónde se marca el clasismo, que a medida que subimos los porcentajes cambian. Y la cúpula militar tiene un problema porque es muy homogénea y segundo porque si hiciésemos una encuesta electoral en la cúpula militar no tiene correspondencia ni con la sociedad ni con el resto de soldados. Lo cual eso genera un choque, de hecho no creo que los militares progresistas en la cúpula militar lleguen al 10%. Y seguramente la extrema derecha en la cúpula alcancen porcentajes disparatados.

Es más yo tenía un amigo que era oficial, que decía que se había vuelto tan rojo, tan rojo, que votaba al partido popular. Entonces obviamente es un problema y genera problemas. Entonces esa chica que es lesbiana y que vive perfectamente su sexualidad con sus compañeros, no solo no genera problemas, porque los soldados son como en la calle, y sus oficiales lo ven bien porque lo consideran una enfermedad, un vicio pero positivo porque convierte a las mujeres en machorras y claro como el oficial es machista no lo ve mal. Prefiere tener una chica que sea machorra a que no lo sea. Que es lo que ocurre que esa chica cuando asciende a suboficial que es un mando intermedio empieza a ocultar su sexualidad, porque ahí ya si es un problema. El vicio, la enfermedad que se lo permites a los soldados, a un mando ya no se lo puedes permitir y cuando te encuentras en el nivel oficiales las lesbianas lo tienen que ocultar por completo. Pero se ve claramente ese machismo, los gays están mal visto a todos los niveles y tienen una situación compleja pero las lesbianas cuando son soldados pueden serlo pero cuando son oficiales ya no.

En la institución tal como está hecha ahora mismo, ¿es posible el ascenso “digno” de la tropa a suboficial, oficial o alto mando? ¿Cómo está organizado?

-No, es imposible. De hecho, la forma de ascender en las fuerzas armadas es por medio de la evaluación de tu jefe directo, con lo cual sólo hay un valor que se tenga en cuenta en las FFAA: la subordinación. Sólo esas personas ascienden.

Si se hacen unas calificaciones amplias que me califican unas 25-30 personas, un tercio mis jefes, un tercio mis compañeros y un tercio si existen personas que trabajan conmigo o que están subordinadas; estás evaluando la subordinación, el compañerismo y las dotes de mando.

A día de hoy sólo llegan los más mediocres y los más pelotas, tomando palabras de Sebastián Ruiz, padre de uno de los militares que falleció en uno de los accidentes de helicóptero de salvamento. Eso no quiere decir que entre esos mediocres o esos pelotas no haya gente muy buena, que la habrá, pero es seguro que tiene que ser pelota.

Entonces, ¿se basan más en subordinación que en conocimientos?

Por supuesto.

¿Cómo sería posible cambiar ese sistema de ascenso?

Ascenso por concurso u oposición, que es lo más lógico del mundo. Eliminamos las calificaciones anuales, que lo único que hace eso es subordinar a los militares, y una parte por concurso de méritos, que es siempre incluyendo elementos objetivos, días en misión, cursos de formación, titulaciones, niveles de idiomas; y, por otra, un examen tipo test.

¿Ese cambio por dónde se tendría que estructurar?

Por el Ministerio de Defensa. Las Fuerzas Armadas no van a cambiar por sí solas. Es el que tiene que desarmar el edificio por completo y volverlo a armar. Y eso es algo que no hemos hecho, que llevamos mas de 40 años de retraso y que tendremos que hacerlo en algún momento.

Por lo que cuentas, un soldado raso o un suboficial, ¿estaría en condiciones de denunciar como lo has hecho tú?

Para nada, de hecho empecé a poder denunciar en el momento que tuve el contrato de larga duración firmado, que es un contrato de hasta 2023 y ahí tuve una base para poder denunciar. Antes tenía una serie de contratos temporales con los que era imposible, y no tienes mas que ver que si a mí como oficial cómo me han expulsado, lo que ha generado un miedo a niveles de tropa tremendo.

Yo creo que hemos abierto una brecha y hay que aprovecharla e ir haciéndola más grande.

¿Por qué crees que el PSOE en sus años de gobierno no logró unos cambios significativos si se denominaba progresista?

Felipe González llega al poder sin ningún problema con los medios, con la alfombra roja. Felipe González es una nueva familia de la estructura franquista. De hecho, se dedica a hacer lo que el rey quería, que es ni más ni menos lo que hubiese hecho si Alianza Popular hubiera gobernado: la integración en la OTAN y crear una organización terrorista de extrema derecha que aglutinase en el Estado al GAL, al batallón vasco-español, etc. Es decir, organiza el terrorismo: lo que habría hecho un partido de derechas, no de izquierdas. Entonces en lo esencial, Felipe González no tocó nada. No desmilitarizó la Guardia Civil, que era una de sus promesas electorales, ni por supuesto cambió las FFAA, porque eran una parte de las lineas rojas. No tocar las FFAA, la Guardia Civil, la Iglesia o los poderes económicos.

Si miramos quiénes componían las familias franquistas en el año 1975 nos daremos cuenta que en esencia son las mismas que siguen en el poder con ese añadido de los políticos socialistas, comunistas, etc. A finales de los años 80 se dan cuenta que jugar a la democracia está muy bien, siguen teniendo el poder, las lineas rojas no se han tocado y además controlan tanto los medios de comunicación como absolutamente todos los poderes. Es decir, el elemento que distingue la dictadura de la democracia es la separación de poderes y eso no existe en España o existe en un grado muy pequeño.

¿Cómo defendería el ejército la soberanía hoy en día? Se dejaba entrever en declaraciones que Julio Rodríguez, candidato por Podemos, por ejemplo, defendería a España frente a la Troika.

Complicado, la cúpula militar no tiene problema de intervenir militarmente casi contra cualquiera, pero contra la Troika…

El ejercito no tendría ningún problema en intervenir militarmente en Cataluña, no tendría ningún problema en encarcelar a políticos de Podemos si eso no fuera un escándalo internacional, que lo sería. Pero, si se diesen las condiciones ideales, el ejercito no tendría el más mínimo problema. Es decir no nos encontraríamos con generales que al recibir esa orden dijesen “esto es disparatado”, no.

Pero en ese contexto, la Troika no creo que la vean como un enemigo o como la que más nos está quitando soberanía, que es una de las que más. A día de hoy, las grandes empresas internacionales son las más peligrosas para la soberanía de un país.

¿Crees que a nivel tropa habría gente dispuesta a decir que no?

No creo que la hubiera, pero no porque no quisieran, sino porque no tienen las herramientas. Yo siempre digo que a los soldados les tenemos que formar en derecho internacional, en derechos humanos, en geopolítica, geografía o en historia, porque es muy importante.

Vamos a hablar de los refugiados y el conflicto que se está viviendo en Siria. ¿Cómo crees que se está llevando desde el gobierno español y Europa? ¿Cómo debería hacerlo?

Los datos están ahí, España ha recogido a 18 refugiados. Creo que estamos cometiendo un genocidio dejando morir a mas de 2 millones de personas. Hay más de 50 millones de desplazados en el mundo, de los cuales 20 están en Oriente Medio. Si Europa acogiese a esos 50 millones de refugiados, no te digo a los 2 millones, podría perfectamente.

Hay países como Líbano que han acogido muchísimos más que países de Europa.

Los movimientos migratorios están estudiados y los países, evidentemente, tienen un cupo que pueden acoger pero, ¿hay esa voluntad para acogerlos? No la hay. 2 millones de refugiados son perfectamente asumibles para Europa a corto plazo, en 1 año o 2. Ese efecto llamada tan terrible y tan temido del que se está hablando que se puede ejercer sobre 20 millones que hay en Oriente Medio son perfectamente asumibles. Otra cuestión es que esos 20 millones se diga vamos a darnos un periodo de 5 o 10 años para acogerlos en cupos, de forma lo más ordenada posible para que se incorporen a nuestro mercado laboral y, además, contribuyan. Necesitamos personas que vengan a trabajar y contribuir porque si no ya veremos quién paga las pensiones.

Es mucho más lucrativo dejarles morir. Hay una serie de industrias: la armamentística, la farmacéutica; que ganan muchísimo dinero con los conflictos. El hecho de que, por ejemplo, países como Libia o Líbano estén acogiendo, va a generar una tensión porque no tienen capacidad económica para acoger a tantas personas, cuando Europa sí.

Para ir acabando, te voy a decir una palabra y tú me vas a decir otra con la que la relaciones:

Ejército.

Franquismo.

Patria.

Mentira.

Izquierda.

Progreso.

Monarquía.

Golpe de Estado.

ISIS.

Negocio.

Refugiados.

Genocidio.

Europa.

Decepción.

Capitalismo.

El mal.