• La manifestación, que ha tenido lugar en la capital, ha congregado a miles de taxistas que gritaban: “El taxi unido jamás será vencido”.

• Las paradas de taxi de toda España han estado vacías durante el parón convocado.

• En caso de no mejorar su situación, el 31 de julio comenzaría una huelga indefinida.

Esta mañana miles de taxistas se han manifestado contra las plataformas “Uber” y “Cabify” en el centro de Madrid. Los trabajadores se han desplazado desde numerosas ciudades españolas como Barcelona o Valencia, pero también han contado con la presencia de compañeros de profesión belgas y franceses. Sus reivindicaciones eran claras: mano dura contra la competencia desleal y defensa de sus puestos de trabajos.

Lo cierto, es que el sector del taxi lleva en conflicto desde 2013, con la modificación de la Ley de Ordenación del Transporte Terrestre. La LOTT incorporaba así las autorizaciones VTC en proporción a las licencias de taxi, contingentadas en todo caso por el ayuntamiento.

En 2015, tras alcanzar el pleno consenso las asociaciones de taxistas y arrendadores de vehículos con conductor, se aprobó la normativa actual que establecía una autorización de VTC por cada 30 licencias de taxi, a través de un Real Decreto y una Orden ministerial de desarrollo de la citada LOTT.

Los taxistas sostienen que esta proporción no se cumple, siendo una por cada once en España y una por cada siete en Madrid; y piden que no se concedan las licencias de vehículos con conductor que ahora mismo están en los tribunales.

Añaden, además, la necesidad de jugar con las mismas reglas reclamando la eliminación de las ventajas fiscales para los VTC –con el IVA reducido del 10%-, la supresión de la “habituabilidad” que les permite trabajar fuera del territorio, una identificación homogénea de esos vehículos y la prohibición de la especulación con las licencias VTC. Reprochan, entre otras cosas, que no tributan en España y la liberalización de los precios –las tarifas de los taxis las establecen los ayuntamientos- que traerían en un futuro, según ellos, una monopolización y una subida de precios al ser un servicio privado.

El sector en lucha solicitará a los grupos parlamentarios la creación de una plataforma digital pública para poder pedir taxis en toda España, apoyo público a políticas de eficiencia medioambiental y ayudas al abandono de la profesión con financiación “público-privada” similares a las de transportistas de mercancías.

Fotografía de @PlanetaEskoria_

La manifestación, que ha finalizado en la Plaza de Neptuno, ha venido acompañada de una feroz huelga. En Madrid ésta se ha extendido de seis de la mañana a seis de la tarde; mientras que en Barcelona su duración será de 24 horas, hasta las seis del día 31. Las estaciones de trenes, los aeropuertos o las calles se han visto vacías de taxis, garantizándose solo servicios mínimos para personas con movilidad reducida.

De sus defensores se han dejado ver en la marcha miembros de Coca Cola en Lucha y los estibadores, quienes apelaban a la solidaridad entre trabajadores. Numerosos políticos del grupo Unidos Podemos han mostrado a lo largo del día su apoyo por redes sociales e incluso Pablo Iglesias o Xavier Domènech han salido del Congreso para aplaudirles. El PSOE y el PP, por su parte, se han reunido con los representantes del sector.

La Confederación de Taxistas Autónomos de España (CTAE), la Mesa Estatal del Taxi y la Asociación Profesional Élite Taxi aseguran que tendrán que convocar una huelga indefinida el próximo 31 de julio si no se toman medidas.