Sesenta y cuatro empleadas (sesenta y tres mujeres y un hombre) son las protagonistas de la primera huelga realizada a Inditex en España. Las trabajadoras de la cadena Bershka en Pontevedra han cerrado al público las cinco tiendas que esta cadena tiene en la provincia hasta que no se mejoren sus condiciones laborales.

La huelga, que comenzó el pasado jueves 27 de octubre está, teniendo un seguimiento del 100% de la plantilla. A través de esta movilización quieren lograr las mismas condiciones laborares que el resto de sus compañeras en territorio gallego. Según la Confederación Intersindical Gallega (CIG) las empleadas cobran 900€ brutos, es decir, 130€ menos de media que sus compañeras en territorio gallego. Además el 90% de la plantilla está contratada a tiempo parcial y se las obliga a realizar horas complementarias en vez de aumentarles la jornada. Una jornada que no les permite conciliar la vida familiar con la laboral y tampoco tener quince días de vacaciones en verano.

El pasado lunes se manifestaron frente a la sede de Inditex en Arteixo bajo el grito de “Amancio, millonario, trabajo en precario” y “Trabajo en Inditex y no llego a fin de mes”. Tras esto, recibieron una llamada de la dirección de Recursos Humanos que invitó a los representantes sindicales a negociar. La propuesta de la dirección fue una aumento salarial de 10€ a las contratadas en jornada completa y proporcional a las contratadas en parcial. Este aumento sería implementado durante los próximos años hasta 2020, suponiendo un aumento de 30€. Sin embargo, la trabajadoras reclaman una subida de 50€ mensuales para equiparar sus sueldos con los de sus compañeras de la misma cadena en otras provincias. La reunión finalizó sin llegar a ningún acuerdo por lo que la huelga continua.

La secretaria nacional de servicios de CIG, Transi Fernández, asegura que Inditex teme el efecto dominó en el que más empleadas de la cadena podrían sumarse a la petición y considera un ejemplo a estas trabajadoras gallegas. Bershka fue en 2016 la cuarta cadena que más ingresos le dio al grupo Inditex, superando los 2.000 millones de euros. Ese mismo año, el grupo Inditex contaba con 162.450 empleados alrededor del mundo de los cuales el 76% son mujeres y unos beneficios netos de 3.157 millones de euros. Mientras las trabajadoras continúan en huelga, ayer se hizo público que Amancio Ortega, fundador y socio mayoritario del grupo textil, había recibido el segundo pago de su retribución como accionista, elevando sus ingresos de este año a 1.256 millones de euros.