Como habíamos comentado en la primera parte de este artículo las Fuerzas Armadas sirias, lideradas por las Fuerzas del Tigre, lanzaron una operación a gran escala en la gobernación de Alepo. Esto derivó en el contacto con las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos y respaldados por Estados Unidos, y el bloqueo al Escudo del Éufrates, liderado por Turquía.

El 22 de marzo de 2017 los grupos insurgentes iniciarían una ofensiva en Hama sobre la importante ciudad cristiana de Mhardeh con el fin de frenar el avance del Ejército Árabe Sirio contra el Estado Islámico en Alepo. La premisa de la ofensiva era simple, si el Ejército destina sus recursos a combatir en Alepo, los rebeldes yihadistas masacrarían la ciudad cristiana en Hama. La táctica de los terroristas funcionó durante un tiempo y se congeló el frente de Alepo, se redigirió a las Fuerzas Tigre a Hama y cuando los rebeldes yihadistas fueron derrotados y se fortificó nuevamente la ciudad cristiana se reactivó el frente en Alepo.

Esto demuestra una vez más la coordinación militar entre grupos insurgentes que se califican incluso como «moderados» en Hama y el Estado Islámico en Alepo. Del mismo modo que también demuestra los grandes recursos que dedica el gobierno y el Ejército sirio a defender a la sociedad sirias, sean de la religión, secta o raza que sean, en este caso la milenaria cultura cristiana ortodoxa en Siria.

Esta ofensiva retrasaría durante casi dos meses este frente, expulsando virtualmente al Ejército sirio de la carrera por liberar Raqa, que será liberada por las Fuerzas Democráticas Sirias, dirigidas por los kurdos y respaldadas por Estados Unidos, cuyo plan de gobierno para una ciudad árabe es totalmente ignoto.

Un factor que se ha subestimado bastante para entender el presente y futuro de las relaciones entre los grupos kurdos y el Estado sirio son las autopistas que conectan regiones controladas por el Ejército y las regiones controladas por los kurdos.

La autopista que mayor importancia adquiere es la que conecta la ciudad de Alepo con Qamishil, en Hasaka, al noroeste de Siria, que comparte el control entre el Ejército sirio y las brigadas kurdas. De menor categoría estratégica serían las autopistas que conectan Sheikh Maosoud con Afrín y Afrín con Manbij.

El acuerdo entre el gobierno sirio y el partido político kurdo del PYD (Partido de Unión Democrática) permitió desde abril que los ciudadanos sirios (kurdos, árabes, turcómanos, etcétera) pudieran usar la autopista entre Alepo y Hasaka, reencontrándose por primera vez en cinco años. Además, se logró impulsar el comercio de mercancias lo que beneficia a las brigadas kurdas y al Ejército sirio en pos de una posible reconciliación con el Estado sirio.

Tras la derrota que está sufriendo el grupo terrorista Estado Islámico, una derrota que está siendo tan rápida como fue su expansión durante el 2015, lo que falta por ver es quien controlará todos los campos petrolíferos y de gasíferos del este de Siria, si el Ejército sirio o las Fuerzas Democráticas Sirias dirigida por los kurdos y apoyada por los Estados Unidos.

Sin embargo, esta aproximación de los kurdos al Estado sirio se ha visto frustrada por una escalada que hemos visto aumentar durante el mes de junio.

İlham Ahmed, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias, dio una entrevista en la que afirmaría que “Estamos listos para cooperar con Arabia Saudí”. Esa misma semana, Salih Maslem Mohamed, el co-presidente del PYD, la rama política de las brigadas kurdas del YPG e YPJ, afirmó en otra entrevista que impediría que el Ejército sirio y el Ejército iraquí se encontraran en la frontera sirio-irakí (actualmente controlada por ISIS) ya que eso perjudicaría al PYD. Como colofón de esta escalada, se filtró un contrato firmado entre las YPG y los Estados Unidos por 10 años de duración en cooperación militar.

De ser cierto este documento –y contrariamente a lo que se pueda pensar- sería una gran derrota para los kurdos. La ínfima posibilidad que tenía el PYD  de lograr una autonomía o federación kurda se esfuma completamente si las brigadas kurdas se convierte en un proxie de Estados Unidos con soldados y bases militares en el norte de Siria. La presencia extranjera de un país hostil elimina por completo la posibilidad de una posible autonomía kurda y convierte a los kurdos en un posible objetivo de ataque una vez sea derrotado el grupo terrorista Estado Islámico en el centro y este de Siria.

En plena escalada de tensión, tuvo lugar el episodio en el que las Fuerzas Democráticas Sirias bloquearon el rescate de un piloto herido del Ejército sirio que fue atacado por la Coalición liderada por los Estados Unidos –que supuestamente combate el terrorismo-. El piloto actualmente continúa detenido por las brigadas kurdas y se negocia su liberación.

Este no ha sido el único ataque de Estados Unidos en los últimos tres meses. De hecho los Estados Unidos bombardearon una base militar siria donde se encontraban unidades rusas con unidades sirias. Los Estados Unidos tambien bombardearon hasta en tres ocasiones las fuerzas sirias en la frontera de al-Tanf con Irak. Además, los Estados Unidos derribaron un dron de fabricación iraní que bombardeaba objetivos del Estado Islámico. Toda esta escalada de tensión y de provocaciones constantes van en el sentido opuesto que de un proceso de reconciliación nacional que entorpece retomar unas relaciones diplomáticas bilaterales entre Siria y la comunidad internacional.

Al no caer Siria en las provocaciones, EE.UU. está logrando el efecto contrario al deseado y únicamente acumulan y crean nuevos enemigos. La decisión de los kurdos de aproximarse a Estados Unidos y posicionarse a favor de Arabia Saudí en el conflicto catarí-saudí puede entenderse incluso como una buena decisión en términos cortoplacistas en cuanto a dinero y apoyo militar, pero a medio y largo plazo se demostrará un error. Por no hablar del error que supone que los kurdos mantengan buenas relaciones con el Reino wahabita mientras combaten en contra de los wahabitas en Raqa. Superar estos obstáculos supone más piedras en el tortuoso camino de la reconciliación de los kurdos con el Estado sirio, reconciliación que a pesar de que sufrirá episodios aislados, parece inevitable.

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Propaganda de guerra, comunicación y análisis visual. Interesado en las relaciones internacionales y la geopolítica.