Como no podía ser de otra manera, esta película hollywoodiense está basada en la vida la famosa tenista Billie Jean King, primera deportista abiertamente LGBT y luchadora por los derechos de la mujer en recibir el mismo salario que los hombres (al igual que la mujer que la interpreta, Emma Stone, actriz mujer mejor pagada de Hollywood, pero la número 15 detrás de 14 hombres, según Forbes).

Esta comedia escrita por Simon Beaufoy, guionista de Slumdog Millionaire, sabe cumplir con las demandas morales de un público cada vez más implicado en los problemas sociales como el feminismo, el poliamor, la bisexualidad y las rupturas no tóxicas. Podría criticársele caer en el tópico fácil a la hora de tratar el machismo de la sociedad de 1973 con simples comentarios que irritaron a una gran parte de las mujeres jóvenes de la sala de cine. El filme ridiculiza a los hombres del mundo deportivo y sin embargo congratula la llamada telefónica que recibe la tenista del mismísimo presidente derechista Richard Nixon.

No se puede decir que es una película original ni rompedora pero logra transmitir una biografía que merece la pena conocer. Tanto los actores como el equipo saben recrear la humanidad de la campeona, con su tosquedad al sentirse bajo presión, como la fanfarronería del tenista retirado Bobby Riggs, que la reta a un torneo para demostrar que los hombres valen más que las mujeres. Calcan los momentos históricos que aparecen en las fotografías reales justo antes de los créditos, así como la estética de los personajes, aunque sólo se pueda ver la ropa de marca Adidas, ya que es la patrocinadora. Otra victoria para el equipo es haber logrado que los espectadores aplaudieran cuando King ganó el partido, pese a saber desde el principio de la película que ella había ganado.

La batalla de los sexos no es ninguna obra maestra pero es una comedia entretenida que refuerza la madurez emocional en las relaciones sentimentales y trata las relaciones lésbicas de manera natural en el relato de una victoria épica para la lucha feminista en los años 70.