George Orwell, pseudónimo de Eric Arthur Blair, conocido especialmente por ser el autor de obras de repercusión mundial como “1984” y “Rebelión en la granja”, escribió antes un relato autobiográfico sobre su experiencia combatiendo dentro del bando republicano en la Guerra Civil Española. A la hora de publicarse, el libro se topó con la censura franquista, y no hemos podido disfrutar del texto íntegro original hasta hace bien poco. La obra se termina de escribir en 1938, con la guerra aún disputándose, hecho clave para su análisis; se trata de una visión en caliente de los hechos. “Homenaje a Cataluña” podría ser clasificado entre el género histórico y la aventura, teniendo especial peso el histórico ya que Orwell no se limita a relatar sus acciones en dicho periodo de tiempo, sino que además demuestra un amplio conocimiento del contexto histórico español. Adquirido, como él mismo reconoce, sobre todo durante y después de su estancia en el país; ya que en el momento de viajar a España conocía más bien poco de los distintos entramados de siglas correspondientes a partidos y sindicatos. Decidió pasar a la acción por su clara convicción de lucha contra el fascismo, ya sea en uno u otro lugar del mundo. El hecho de que sea una obra sobre la guerra de nuestro país escrita por un extranjero le da mayor valor y puede sacar a relucir aspectos antes desconocidos. A modo de síntesis, podría decirse que el tema principal de la obra es la división que existía dentro del bando republicano; cómo entre antifascistas, teniendo a Franco y lo que representaba como enemigo común, se llega al extremo de matarse a tiros entre unos y otros.

“Homenaje a Cataluña” no es un libro recomendable para alguien sin conocimiento previo sobre la Guerra Civil, no debería ser lo primero que lea un joven sobre la contienda, ya que se perdería entre tantas siglas (CNT, POUM, PCE, PSUC, UGT, FAI…) y situaciones que no lograría comprender. Por otra parte, es un libro que hará las delicias de gente interesada en el tema, gracias a la precisión con la que Orwell detalla situaciones bélicas y a las anécdotas con las que nos logramos hacer una idea de la Barcelona de la época. Si eres curioso y te intriga saber más sobre este conflicto, adelante. Es un libro de fácil lectura y el autor, de manera acertada, te sumergirá rápidamente en el clima de inestabilidad del momento, poniéndote en su piel y dejándote con el corazón en un puño.

El argumento se podría resumir en 3 partes:

– Orwell se sorprende al encontrar una revolución que no se esperaba a su llegada a Barcelona, una ciudad en la que se respiraba igualdad, queda fascinado ante los logros de los anarquistas.

– Orwell en el frente de Aragón como miliciano del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista); en esta segunda parte describe características de lo que es estrictamente bélico, y explica las diferencias entre la igualitaria milicia y el “apolítico” Ejército Popular regularizado.

– Orwell, tras estar a punto de perder la vida, regresa a Barcelona. Allí presencia los Sucesos de Mayo del 37, detallando especialmente el tiroteo de la Telefónica. Termina huyendo del país tras la ilegalización del POUM, amenazado por el encarcelamiento seguro que ésta conllevaba

Además escribe dos apéndices para finalizar el libro, en los que reflexiona sobre la situación del país y desmiente con datos y argumentos sólidos las informaciones de la prensa, especialmente todas aquellas referidas al POUM. Se llega a decir de ellos que eran fascistas manejados por Hitler. Esto llena de rabia a Orwell, que recuerda con nostalgia esa Barcelona cuyo ambiente revolucionario se esfumó; y se muestra orgulloso de haber compartido trinchera con sus camaradas del POUM. Nos revela su profundo compromiso antifascista y revolucionario, demostrando esto con verdaderos hechos ante las acusaciones que recibían.

En esta obra, se menciona en numerosas ocasiones un hecho que trató de ser ocultado por la prensa y que no encontrarás en la mayoría de libros de texto de historia en los institutos: la Revolución que tuvo lugar en Barcelona a finales de 1936. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de fascismo contra democracia y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible. Orwell, además de describir de manera exquisita el ambiente revolucionario, explica los intereses económicos que había detrás de los contrarrevolucionarios, y pone de manifiesto una cuestión clave en la división dentro del bando republicano: el posicionamiento de las distintas organizaciones frente a la Revolución. El POUM entendía que “guerra y revolución son inseparables”; por otra parte, quizá te sorprenda la postura del Partido Comunista de España.

Tras leer “Homenaje a Cataluña” presumiblemente tú mismo te darás respuesta a preguntas como “¿Quiénes eran realmente los revolucionarios?” o “¿Cómo se puso de manifiesto la influencia de Stalin entre el bando republicano?” Esta obra desmonta claramente la versión oficial que se dio de los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona. Y deja en evidencia las falacias repetidas una y otra vez por la propaganda estalinista, de las que se hicieron eco en ocasiones la prensa nacional e internacional. Podría enumerar muchas más preguntas polémicas a las que responde el propio Orwell en base a su experiencia, pero prefiero que las descubras tú mismo.

Podemos apreciar el gran choque cultural que sufre el inglés durante las primeras semanas. Además, deja constancia de los estereotipos con los que se nos suele relacionar a los españoles: la impuntualidad, el dejarlo todo para el día siguiente, desorganización, burocracia… Por otra parte, también se deshace en halagos hacia la hospitalidad que encontró, la camaradería, y la honestidad y sinceridad de la gente aún en situaciones límite. Pero ante todo, este libro es un claro reflejo de la división existente dentro del bando republicano, con sus intrigas, rumores, sospechas y traiciones. Y hace constar la desconexión que había entre el inestable gobierno en tiempos de guerra y las milicias (resultantes de los sindicatos y otras organizaciones a las que llegan en los primeros meses de guerra voluntarios extranjeros como Orwell).

El estilo del autor es muy cercano al periodístico, informa de las novedades en el transcurso de la guerra manteniendo una aparente calma. Por otra parte, usa la primera persona y transmite al lector una cercanía innegable cuando se trata de relatar sus vivencias y opiniones. Se trata, sin duda, de un escrito completamente personal, en el que además emite juicios sobre actuaciones de determinados actores políticos y bélicos, construidos desde su experiencia en relación a todo lo que le afectaba a él como miliciano del POUM. Hay que añadir que él mismo discutía sobre la línea política del POUM con compañeros suyos, y se cuestionaba todo cuanto observaba, “se moja” a lo largo de todo el libro, dando su opinión capítulo tras capítulo. Podemos apreciar una leve evolución ideológica a medida que pasa más tiempo en España. Y encontramos reflexiones suyas muy interesantes sobre la naturaleza de la propia guerra, además de especulaciones sobre qué hubiese ocurrido si se hubiese hecho esto y no lo otro. “Homenaje a Cataluña” es mucho más que un simple relato en primera persona de lo sucedido; “Homenaje a Cataluña” son las dudas de Orwell, su desilusión ante ciertos comportamientos dentro del bando republicano, su ideología antifascista, sus expectativas ante el futuro y su capacidad de empatía aún sumergido en la crueldad intrínseca que conlleva una guerra.

Esta obra, al mencionar de pasada ciertos sucesos, te abre las puertas a investigar sobre temas en los que ni siquiera los historiadores se han llegado a poner totalmente de acuerdo. Me refiero por ejemplo al grado de implicación de Stalin en el asesinato de Nin, líder del POUM, que criticó abiertamente los Procesos de Moscú; o al papel de Negrín, una de las figuras más controvertidas de la Guerra Civil.

Después de leer el libro, recomiendo encarecidamente ver la película “Tierra y libertad”. Ken Loach, su director, nos muestra en formato audiovisual gran parte de lo que relata Orwell en su “Homenaje a Cataluña”.

Como conclusión, creo que la experiencia de George Orwell en España supone un punto de inflexión en su producción literaria. Él, al sufrir en sus propias carnes la persecución por motivos políticos, establecerá el totalitarismo y la represión como temas principales de sus novelas posteriores (“Rebelión en la granja” y “1984”), que pueden ser interpretadas como una voz de alerta ante dichas posturas.