• Errekaleor Bizirik es el barrio ocupado más grande del Estado Español.
  • En la actualidad se encuentra en serio peligro debido a la orden de derribo presentada por el ayuntamiento de Vitoria.

Ante todo, y para comprender los orígenes de Errekaleor, debemos remontarnos a la década de los 50, momento en el que se pone en marcha el plan de desarrollo franquista. Por aquel entonces, debido a su atractiva industria, la ciudad de Vitoria comenzó a aumentar su población, y para solucionar este problema se construyeron a las afueras de la capital vasca un barrio de 192 viviendas donde se alojarían unas 1.200 personas, principalmente obreras. Sin embargo, con el paso de las décadas, el proceso de reconversión industrial que sufre Vitoria hace que el barrio de Errekaleor se vaya abandonando, convirtiéndose así en un foco de delincuencia.

De este modo llega el primer intento de derribo del barrio de Errekaleor en 2002. En plena burbuja urbanística, el ayuntamiento dirigido por Alfonso Alonso da la orden de demolición de los bloques de pisos para continuar la expansión del barrio de Salburua hacia el sur, en un claro ejemplo de especulación urbanística.

Ensanche XXI, una sociedad inmobiliaria semipública creada por el ayuntamiento de Vitoria- Gasteiz, era la encargada de ejecutar el derribo. Se puso así en marcha un plan por el cual se canjeaban las viviendas a los residentes de la zona por otras nuevas. Ante esta situación, un importante número de vecinos contrarios a abandonar el barrio crearon la “Plataforma de Afectados de Errekaleor”, negándose a dejar sus viviendas y paralizando de tal forma el derribo de los bloques. Con la llegada del fin de la burbuja inmobiliaria se cesó el intento de derribo, y de esta manera Errekaleor sobrevivió con apenas tres propietarios y ningún tipo de negocio.

Esta situación cambiará en septiembre de 2013, cuando nace “Errekaleor Bizirik”. Errekaleor Bizirik es un proyecto que se origina en la Universidad de Vitoria, cuando una decena de jóvenes comienza a buscar alternativas habitacionales ante la imposibilidad de pagar un alquiler. De esta forma surge la opción de la ocupación, encontrándose Errekaleor. Este grupo contactó con los propietarios que aún habitaban el barrio y éstos les cedieron las llaves de uno de los bloques, entrando hace justo cuatro años.

Jonbe Agirre, vecino y portavoz de Errekaleor Bizirik define así el proyecto: “Errekaleor es un colectivo de personas que se junta en busca de alternativas al sistema capitalista heteropatriarcal. Se trata de un espacio liberado en el que se persigue la reapropiación de conocimientos y de los medios de producción. Nos encontramos ante un proceso de empoderamiento colectivo en el que se crea una comunidad de gente dinámica, que poco a poco se amplia y que se plantea el poder hacernos dueños del mayor número de ámbitos de nuestra vida posibles. En estos ámbitos entra la alimentación, la cultura libre, el euskera, feminismo y cuestión de género…”

Cuando entró la primera hornada de gente, el proyecto se centraba especialmente en la vivienda, sin embargo, con el paso del tiempo se ha comenzado a trabajar en otros proyectos sociales. El barrio cuenta ya con un cine, un bar, un frontón, una biblioteca, una panadería… pasando del abandono y la delincuencia a ser un referente cultural para la ciudad de Vitoria, al contar con un importante programa de charlas, conciertos y distintas jornadas culturales.

Lo más significativo es cómo ha variado el perfil de la población desde los inicios del proyecto. Si bien se mantiene un núcleo de población joven (entre veinte y treinta años), en la actualidad podremos encontrar personas con trabajos precarios o en paro e incluso familias. Desde la organización explican: “el proyecto tiene que dar cabida a diferentes etapas de la vida”.

Proyectos de ocupación y autosuficiencia como el de Errekaleor nunca son vistos con buenos ojos desde las instituciones. Es por ello que el barrio ha sido objeto de la represión y acoso policial en múltiples ocasiones; el último ejemplo de ello ha sido el corte del suministro energético a manos de Iberdrola (con ayuda de la Ertzaintza) del pasado mes de mayo. El suministro de luz continúa cortado por lo que se han tenido que iniciar planes alternativos con el objetivo de lograr la autosuficiencia energética. Se puso en marcha un crowdfunding para lograr 100.000€ que se destinarían a autoabastecer el barrio mediante placas solares. Dicho crowdfunding se cerró de manera muy exitosa, con más de 108.000€ recaudados, y se espera que en las próximas semanas se inicie la instalación de las placas fotovoltaicas. Complementándose a la apuesta por la energía solar, la instalación de un aerogenerador.

Por otra parte, en el mes de mayo el ayuntamiento de Vitoria dio la orden de iniciar el proceso de derribo de Errekaleor. Desde el ayuntamiento se habla de que las viviendas de Errekaleor suponen un riesgo para la seguridad, calificándolas incluso como infravivienda. Gorka Urtaran, alcalde del municipio, explicaba en la edición impresa de El Correo: “No se puede consentir que este colectivo pegue una patada en la puerta para entrar en una vivienda que no es suya, no pague el agua ni la luz y tampoco quiera asumir ninguna obligación”. Desde Errekaleor, Jonbe Agirre explica que los argumentos que maneja el ayuntamiento para hacer efectivo los derribos no son reales: “Tenemos acceso a los informes que maneja el ayuntamiento y en ellos no se habla en ningún punto de infravivienda ni de problemas estructurales. En el caso de que estos problemas fuesen reales cualquier juez hubiese decretado hace años el desalojo cautelar preventivo independientemente de que se tratasen de viviendas ocupadas”.

El portavoz de Errekaleor también ha respondido a las críticas que Urtaran hace a la ocupación:” Creemos que la vivienda es un derecho y que no debería estar ligada a ningún lucro, por lo tanto, el simple hecho de ocupar espacios vacíos significa poner en entredicho el sistema actual de mercado inmobiliario. Todas estas viviendas vacías son una alternativa habitacional a aquellas personas que no pueden pagar un alquiler o hipoteca. Estos bloques de pisos estaban vacíos y nosotros les estamos dando vida. No hemos echado a nadie de aquí para venir a vivir nosotros, fue el ayuntamiento quien echó a sus habitantes”.

Urtaran no duda en que el derribo se hará efectivo, sin embargo, los vecinos de Errekaleor aún mantienen las esperanzas: “También hablaban de un derribo seguro del Gaztexe de Gasteiz hace doce años y sigue en pie. Hay una lucha con un gran apoyo social para que este barrio no sea derribado mediante la cual este derribo se puede parar”.

Pese a las grandes dificultades que se está encontrando por parte de las instituciones, el proyecto de Errekaleor mantiene la ilusión intacta y aseguran estar más fuertes que nunca. De hecho, Jonbe asegura que: “Desde este proyecto se va a seguir profundizando en depender menos del mercado actual; seguiremos trabajando para conseguir relaciones sociales entre nosotras más sanas, menos viciadas con la ideología y los valores que nos inculcan desde que nacemos y desde que entramos en la escuela. En definitiva, nuestro objetivo es vivir bien”.