Entrevista por correo. SUECIA

Moriarty. Junio 2017

VIVECA STEN

Nacida en 1959 en Estocolmo, Viveca Sten es una de las autoras más populares de su país. Durante varios años fue jefa del departamento jurídico de Correos de Suecia y en 2008 publicó “En aguas tranquilas”, primera entrega de la serie negra protagonizada por Thomas Andersson y Nora Linde. Su debú se convirtió en un gran éxito, tanto en Suecia como en otros países europeos. Con esta y las siguientes entregas de la serie, Viveca Sten consiguió millones de lectores y desde el año 2011 se dedica exclusivamente a la escritura. Vive con su esposo y sus tres hijos cerca de Estocolmo y pasa largas temporadas en la isla de Sandham.

M.- Usted tiene formación jurídica. Es Licenciada en Derecho y durante algún tiempo  desempeñó un puesto importante en la Corporación de Correos de Suecia y Dinamarca. ¿Cuándo y por qué decide dedicarse a la escritura?

V.S.- En 2005 comencé a escribir mi primera novela que fue publicada en 2008. Hasta el 2011 trabajé en la corporación de Correos de Suecia y Dinamarca como abogada y mientras tanto escribí mis cuatro primeras novelas. El problema es que en 2011 empecé a tener tanto éxito que me encontré con dos trabajos, tres hijos, un gato y un marido. También necesitaba tiempo para dormir. Y lo que no quería era que mis hijos lo único que viesen de mí fuera una madre que estaba todo el día sentada en el ordenador por la noche y que por la mañana se iba a la oficina. Fue en 2011 cuando decidí dejar mi puesto de trabajo. Fue una decisión muy difícil que me llevó varios meses tomar, pero el día que fui a la oficina y presenté mi dimisión, lo tuve 100% claro. Sabía que eso era lo correcto, lo que tenía que hacer. No me he arrepentido ningún día de mi vida de haber tomado esta decisión y amo lo que estoy haciendo ahora mismo.

M.- ¿A qué se debe el auge de la novela negra nórdica y, en particular, de Suecia? Desde el año 2008 en que empiezan a publicarse sus libros usted se ha incorporado a un plantel de excelentes cultivadores del género en todos los países nórdicos de escritores y escritoras de su país. Antes apenas conocíamos a escritores como  Mankell. Ahora, sin embargo, están Camilla Lackberg, Mari Jungstedt, Kristina Ohlson, Johan Theorin, Liza Marklund, Asa Larsson, Ann Rosman… la lista es interminable. Por no hablar, claro está de Henning Mankell, un verdadero maestro del género. ¿Tiene alguna explicación para este hecho?

V.S.- Henning Mankell, así como Stieg Larsson nos allanaron el camino al resto de escritores: nos abrieron las puertas y le mostraron al mundo que los escritores suecos podíamos llegar a ser muy buenos. Y esto también nos hizo soñar. Antes solo pensaban con tener éxito en Suecia, en su propio país, pero después de estos se atrevieron a tener mayores sueños, a tener éxito en más países. Lo comparo con Björn Borg, el tenista sueco que ganó Wimbledon y mostró al mundo que los tenistas suecos también podían ganar.

M.- Muchas cultivadoras de la serie negra en su país son mujeres. ¿Se relacionan ustedes entre sí? ¿Existe algún tipo de rivalidad? Lo cierto es que es frecuente encontrar en la publicidad de las editoriales frases como ésta: “La gran dama de la novela negra”. Mientras que antes este título solo estaba dedicado a Agatha Christie o a Ruth Rendell, ahora, sin embargo se lo disputan muchas escritoras.

V.S.- Estoy muy contenta de decir que todas estas mujeres son compañeras mías, y no rivales. Suecia es un país muy pequeño y conozco a todos estos autores. Camilla, por ejemplo, comparte agente conmigo, comparte editorial… compartimos muchísimas cosas. Mari y Johan, por ejemplo, son amigas mías. Es agradable decir que es una comunidad que se apoya, que lo muestra públicamente, y yo no he podido ver ningún tipo de envidia ni he escuchado ningún comentario negativo de ninguna de estas mujeres. La verdad que es una atmósfera muy cálida.

M.- Hablemos de su novela “Círculos cerrados”. Al tratarse de una novela negra trataremos de evitar, como es lógico, cualquier pregunta que pueda ayudar a desvelar la intriga de su  obra. Pero hay muchas cuestiones que nos interesan. En primer lugar está su intención, confesada al final de su obra, de haber buscado representar de qué forma la lucha por el poder y el prestigio se da en todos los ámbitos, incluso, como es lógico, en círculos estrechos y elitistas como el Real Club de Vela. Usted formó parte de su junta directiva y suponemos que habrá sido testigo de esta lucha, ¿no es así?

V.S.- Estuve muchos años involucrada en las regatas, en el real club de vela… y pensé que sería interesante saber qué pasaría si toda esta gente que está en estos sitios tan cerrados, personas ricas, pertenecientes a élites, que buscan prestigio y poder… que trabajan juntos, están en el mismo grupo, pero no necesariamente son personas que se quieren y se respetan. Yo lo que quería hacer era explorar que pasaría si en una situación así saliesen a la luz secretos que tendrían que haberse mantenido enterrados.

M.- La estructura de su novela es clásica: un crimen, un policía, un equipo de investigación, una serie de sospechosos… Su obra, además, nos introduce en un ambiente elitista muy relacionado con un determinado lugar: Sandhamn y una famosa prueba deportiva: Gotland Runt (La Vuelta a Gotland) a la que asisten infinidad de turistas al ser uno de los grandes atractivos del lugar. Aquí sigue el ejemplo de los clásicos, tanto del cine como de la literatura policial: Hitchcock en películas como “Sabotaje” (La Estatua de la Libertad) o “Con la muerte en los talones” (El Monte Rushmore) o “Cortina rasgada” (el Albert Hall de Londres). También Agatha Christie y otros escritores clásicos sitúan su acción en escenarios reconocibles. Es costumbre preguntar en este tipo de entrevistas si hay algo autobiográfico en sus historias. Parece claro que este escenario y esta prueba deportiva es algo que conoce bien, ¿no es así?

V.S.- Como dije anteriormente, yo estuve involucrada durante veinte años en el Real Club de Vela, y vi muchas cosas, muchas actitudes de las personas, y sí que es cierto que en mi libro ha salido todo de mi imaginación: son situaciones ficticias, los personajes son inventados, los crímenes, por supuesto, también. Pero sí que puedo decir que me he inspirado un poco en ciertas personas reales, de carne y hueso, que yo he conocido.

M.- Tanto en este caso como en una de las historias paralelas, la del intento de venta de Villa Brandska, por parte del marido de Nora, hay un sentimiento de nostalgia y también un claro contraste entre el ayer y el presente, centrado en los barcos y en la casa de Nora. En el primer caso habla usted del tiempo en que los barcos tenían nombres como Barracuda o Beatrice Aurore, en lugar de los nombres de los patrocinadores, un tiempo en que los interiores eran elegantes y no cascarones vacíos, un tiempo en que se navegaba con relojes o sondas naúticas y no con sofisticados equipos electrónicos. En el caso de Villa Brandska, solo Nora aprecia su encanto vintage. ¿Vivimos en un mundo en el que la belleza ha sido arrinconada en aras de la funcionalidad o de la necesidad de ganar a cualquier precio?

V.S.- Creo que hay gente que siempre quiere ganar y que siempre le van a dar prioridad a ganar sin importar el coste de esto. Desafortunadamente, esta gente se puede encontrar en todas las sociedades, en todos los países.

M.- También se manifiesta con cierto pesimismo en relación con el presente. El protagonista masculino ha perdido a su hija y no encuentra estabilidad emocional. Otra pareja no puede hacer aflorar su relación no convencional como si aún se viviera en tiempos de Oscar Wilde, el abogado asesinado flirtea con el alcohol, la droga, las mujeres. ¿No cree que todos somos víctimas, unos de la intolerancia de la sociedad, otros de adicciones que les esclavizan, otros de su propio pasado?

V.S.- Creo que todo el mundo tiene una oportunidad de elegir. Creo que tú eres un producto de tu pasado pero puedes modificar y formar este nuevo futuro. Cuando yo describo a mis personajes, lo que siempre intento hacer es explicar por qué se han convertido en las personas que son, creo firmemente en la elección de cada individuo.

M.- El escritor no puede dominar todas las especialidades y, por tanto, se hace necesaria una labor de documentación. Es frecuente dedicar la parte final de los agradecimientos a las distintas personas que les han ayudado en el tratamiento de algunos temas. En este caso la administración concursal, las pruebas forenses y de balística etc. son temas en los que ha contado con la ayuda de diversos especialistas. Y hay uno, el sistema Branemark de implantes dentales que tiene especial interés ya que fue desarrollado por un dentista sueco, considerado como el padre de la implantología dental moderna. Creo que los lectores de su novela resultan enriquecidos y que su libro es un buen ejemplo de que la novela, sea o no negra, puede ir mucho más allá de lo que supone la simple investigación y resolución de un crimen. ¿Ha ganado en complejidad el género con el paso del tiempo? ¿El lector pide algo más?

V.S.- Sí, creo que parte del éxito de mis libros se debe a que vas mucho más hacia los personajes, sus relaciones, sus vidas… El crimen y su resolución es una parte de la historia, pero lo que a la gente más le gusta es la oportunidad de ser parte de la vida de, por ejemplo, Thomas y Nora.

M.- El mismo héroe que se ocupa de los casos, sea investigador privado o policía, necesita del trabajo de un equipo: forenses, expertos en huellas o en balística, ayudantes etc. para resolver sus casos. De ahí la necesidad del narrador por desplazar el centro de atención hacia otros personajes. ¿Se exige al lector una atención especial, atención de la que antes podía prescindir al tratarse de un relato más lineal y de un personaje que actuaba más en solitario?

V.S.- Creo que le doy mucha confianza al lector, porque pienso que es capaz de seguir esta historia incluso si hay varias dimensiones. También considero que es algo que le aporta mucho más al lector: si ellos se pueden ir rellenando sus huecos a partir de su propia imaginación.                                         

Viveca Sten y su hija Camilla

M.- Su hija Camilla también es escritora. Y escritora de éxito. Incluso han escrito juntas una trilogía destinada a un público juvenil. Y un escritor necesita constantes estímulos y apoyo durante la redacción de sus libros. ¿Ha encontrado en ella esa ayuda que todo escritor necesita?

V.S.- Mi hija y yo siempre hemos tenido una relación muy estrecha. Ella solía ser la primera en leer mis novelas, incluso cuando tenía 15 años, y yo siempre he sido la primera persona en leer sus manuscritos. Es muy bonito desarrollar esta relación profesional con tu propia hija. Nos hemos descubierto la una a la otra no solamente como madre e hija, sino también como compañeras de profesión.

M.- Acostumbramos terminar nuestras entrevistas con un tema musical. ¿Nos sugiere alguno que encaje en la historia de “Círculos cerrados”?

V.S.- ¡Claro! Siempre tengo una banda sonora para cada libro, hago una lista en Spotify y la escucho una y otra vez. Para Círculos cerrados, escucho un montón a Beyoncé y a un grupo sueco que probablemente no conozcas. Una de mis canciones favoritas de esta lista es Hero, de Beyoncé.

M.- Muchas gracias, Viveca.