El Shikillo Festival 2018 tiene, además de los conciertos en los escenarios principales, conciertos en las piscinas naturales del pueblo durante el día. En plena ola de calor y a mediodía actua La IRA, grupo de rap feminista. Hablamos con ellas tras su actuación.

Entrevista realizada por Irene R.R y Hernán A.G

¿Qué sensación os ha dejado el Shikillo?

Muy buena. Estamos muy contentas, la verdad. Al ser en la piscina y a esta hora, ha venido un montón de peña al vernos. Un montón de gente bañándose y que le mola lo que hacemos.

Sois uno de los pocos grupos femeninos que actúan en el Shikillo… ¿Qué opináis del bajo porcentaje de mujeres en los festivales de música?

Es el pan de cada día. Últimamente si que se van metiendo más, pero es verdad que se nos relega a unos horarios que suelen ser muy secundarios. Al final es muy difícil siendo un grupo de tías que te metan a cantar en un horario que lo pete. Y en los festivales que nos llaman, al final siempre hay ‘’el día de tías’’.

¿Cómo se podría solucionar esto?

Las organizaciones tienen que ser quienes metan mano ahí y cambien eso. Es cuestión de que la gente que pone los horarios se atreva a hacer las cosas de otra forma, a ver que pasa. Hay miedo a que no se llene, pero cada vez la gente está más interesada en esta alternativa en la música y hay que lanzarse.

¿Cómo empezasteis cada una de vosotras en la música?

Empezamos juntas. Nos juntamos y empezamos a hacer rap. Nos decidimos en un momento dado a ver que tal se nos podía dar esto. Sacamos un tema de prueba y tuvo buena acogida.

(Animan a Virus a contar como empezó) Yo empecé a escribir cuando era muy pequeña porque me gusta mucho la poesía. Con la adolescencia esta tierna de que oyes a mazo raperos y dices: voy a ponerle música a esto a ver que tal. Llevo escribiendo toda la vida en verdad, yo creo. Soy un poco enferma de las palabras.

¿Cúando empezasteis?

En 2015. Estaba medio hablado pero no sabíamos la forma. Luego al concretar se vio quienes éramos. Era un hobbie que nosotras queríamos convertir en nuestro trabajo y poder vivir del trabajo que nos gusta. Lo hemos ido convirtiendo un poco en eso, poco a poco.

Nosotras llevamos muchos años ya trabajando en lo que es el movimiento feminista, queríamos buscar una alternativa en cuanto a herramientas y nos pareció una buena opción para llegar a más gente y que a nosotras nos aportaría algo diferente. Empezamos y fue bien.

¿Cuándo empezasteis a ser feministas?

(Bromean) Hace más años que el sol. Con 18 años aproximadamente (y tengo 29, afirma una de ellas). Con suerte ahora las chavalas despiertan antes. Antes era más lento, ahora el movimiento feminista tiene más fuerza, enseguida te llega, escuchas cosas, con Internet. Acceso tenías pero tenías que tener mucha iniciativa en buscarlo y ahora sin más se te ponen las cosas delante, te viene sola la información.

En una canción decís… La puta empoderada coge la metralleta. ¿Cuál es vuestra postura sobre la prostitución?

Nos parece un tema que quien lo tiene que abarcar son las prostitutas. Muchas mujeres que tienen voz para hablar de la prostitución lo hacen para defenderla como un derecho y como un trabajo y nosotras no somos nadie para juzgar. Pero por el otro lado, como también hay exprostitutas o prostitutas que señalan abusos y demás, tampoco podemos decir que todo es maravilloso. Es un tema que nos viene grande, ninguna nos hemos visto en esa situación, no nos hemos prostituido, hay que verse en esa situación para poder opinar. Me parece una cosa bastante cruda como para que yo desde el sofá de mi casa cuestione si una tía se puede prostituir o no. Lo dejamos en manos de ellas porque son quienes tienen la voz y quienes tienen que velar por sus derechos, por su seguridad y por su integridad como personas. Siempre las vamos a apoyar a ellas.

¿Qué sentimientos os produce el caso de la Manada?

Rabia. Odio. Ira, sobre todo. Mucha impotencia. Sabemos que en realidad es el día a día, que las denuncias que se hacen por violación o abuso, o como lo quieren llamar, no llegan a nada y si llegan la condenas son irrisorias o el trago que tiene que pasar la mujer con todas las trabas judiciales es todavía una violencia más añadida a la que ya ha sufrido. Lo que pasa es que encima este caso se ha mediatizado y aún con todo, aún habiendo una opinión pública tan clara, ni siquiera con eso los jueces o el sistema judicial cambia un poco su forma de actuar. Esto te genera una situación de inseguridad y de desamparo, que al final en quien confias? Las violaciones van a seguir dándose y más con la actitud que está teniendo el estado, las instituciones, los jueces, como parte de la sociedad que por desgracia sigue criminalizando a la agredida.

Las mujeres estamos desamparadas por la ley y tenemos que animar a todas las chavalas para que nosotras seamos la ley. Si no te amparan tienes que ser tú y las tuyas. No puede estar cometiéndose una injusticia. La gente se está involucrando y está habiendo más ruido. Por eso nuestras letras se basan en la autodefensa. Todo lo que cantamos es para que las chavalas se sientan capaces de defenderse. No solas, en manada, somos nosotras al final. Tenemos que crear esos lazos entre nostras para que dentro de la inseguridad que ya está ahí, entre nosotras nos defendamos y nos cuidemos. Intentar que el que vaya a hacer algo así tenga miedo, no solo nosotras lo sintamos. Que se cambie de lado. Crear redes de apoyo entre nosotras con las víctimas. Que las víctimas se sientan arropadas, que no se sientan solas. Porque una vez denuncias recibes un juicio social super tocho. Hacer que la víctima se sienta arropada y que no esté sola es super importante.

¿Para cuando nuevo tema/nuevo álbum?

Ahora nuevo disco no, pero nuevos trabajos en breve. Vamos a ir sacando poquito a poco singles que están incluidos en la maqueta de Rap Save The Queen y algunos que están incluidos en trabajos que todavía no tienen forma. La idea es en otoño. Trabajar en verano y ahora empezar a sacarlo dosificado para que la gente no se aburra.

¿Con quién os gustaría hacer una colaboración?

Con Gata Catana, pero se nos fue al cielo. Con Tribade, Sara Hebe, la Chocolate Remix… con muchas, con todas las que podamos.

¿Un libro que recomendéis?

· Foucault para encapuchadas, de Leonor Silvestri.

· Así se templó el acero (de Nikolái Ostrovski)

· Una habitación propia de Virginia Woolf. Ese libro cuando la gente se lo lee, sea quien sea, le cambia algo. Si eres feminista y te lo lees, aprendes más, pero si no lo eres y te lo lees, también aprendes a tu manera.

· Itziar Ziga me mola mazo, Malditas, Sexualherria o Pornoterrorismo.

¿Una película?

Yo soy la Juani, sin intención de ser feminista, hacer una historia de verdad de un amor super dañino y super tóxico. Muestran todo el lado super jodido y super bonito del amor, no en plan comedia romántica, sino que de verdad la piva consigue salir del bucle de toxicidad porque coge un bus y se pira. Yo soy la Juani es un icono feminista. Cine kinki de mujeres, que hace más falta.

El patio de mi casa. La bicicleta verde, que es de cine árabe. Es la ostia. Te cuenta la historia de una niña a la que no dejan hacer nada que sea ‘’de chico’’ y se pone a trabajar mazo porque quería una bicicleta. Al final sale como se la compra, el padre la deja de lado porque no es una mujer al uso y la madre la termina apoyando en plan de ‘’cumple tus sueños’’ y es un peliculón que flipas.

[Primera entrevista de una serie de entrevistas realizadas durante el Shikillo Festival 2018]

[Próxima entrevista: Beret]