Entrevista por correo. ESPAÑA

MÚSICA

Moriarty. Abril de 2017

 CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA

Periodista especializado en información musical. Desde hace años escribe en distintos medios como “El País” y su suplemento “Babelia”, Mondo sonoro, Efe Eme, Cartelera Turia o Rolling Stone. Ha firmado cientos de reseñas, críticas y reportajes y ha entrevistado a bandas y artistas como Elvis Costello, Oasis, K.D. Lang, New Order, The National, Los Planetas, Juan Perro o Animal Collective. Ha publicado los libros “Morrisey y los Smiths” “Inmortal Luz del Norte, R.E.M. El reverso del sueño americano” y “Tendencias, transformaciones y claves del rock del nuevo milenio”

INDIE & ROCK ALTERNATIVO

                             Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales

(Ma Non Troppo. MÚSICA)

M.- Tu libro consta de cinco capítulos, bibliografía y Playlist, pero ya en las frases que recoges al comienzo hay distintas opiniones sobre lo que es el indie. Morrisey, por ejemplo dice: “La palabra “indie” carece de sentido hoy en día. Está tan sobreutlizada que la gente se cree que consiste en llevar el pelo verde”. ¿Por qué resulta tan difícil definir el concepto indie?

C.P.- Porque el propio concepto de la palabra ha ido mutando con el tiempo, y lo que empezó siendo una característica industrial o de infraestructura, ha acabado siendo algo mucho más difuso, generalmente ligado a aspectos estéticos, con frecuencia superficiales.

M.- Lo que sí está claro es que “independiente” es, en principio, un término aplicable a cualquier obra de creación que nace y se da a conocer al margen de los grandes canales establecidos. Sin embargo, tampoco esta definición sería válida porque, en tu opinión, el vocablo ha acabado por convertirse en un comodín. ¿Qué preguntas te hiciste como autor del libro antes de adentrarte en su escritura?

C.P.- La principal incógnita para mi residía en dónde poner los límites a la ahora de acotar el terreno sobre el que trabajar. Intenté que el enfoque fuera lo menos excluyente posible.

M.- ¿Es el indie un género musical o, por el contrario, una etiqueta que adopta muchas formas?

C.P.- Hoy en día estaría más cerca de lo segundo.

M.- En cualquier caso, reconoces que una historia de la música indie y del rock alternativo no puede en absoluto olvidar sus orígenes fundacionales y los cambios que se han producido desde su nacimiento. ¿La historia del movimiento es, también, la historia de algunos sellos discográficos y de unas determinadas señas estéticas?

C.P.- Evidentemente. Eso es lo que digo en el libro desde el principio.

M.- Como tú mismo te encargas de recordar el rock and roll nace con Elvys Presley en 1954 y el punk, con el primer álbum de Los Ramones, en 1976. ¿Puede decirse que algo similar para el indie sucede con la actuación en junio de 1976 de los Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall de Manchester?

C.P.- Sí, en cualquier relato conviene situar un momento seminal, y ese me parece pertinente, al menos en el Reino Unido. Junto a la edición del EP Spiral Scratch, de Buzzcocks, en enero del 77.

M.- Según cuentan a este concierto solo asistieron entre 40 y 80 personas, pero son muchos los que dicen haber estado allí.

C.P.- Sí, en gran medida porque seis semanas después se repitió el mismo concierto (con diferentes teloneros) y con mucho más público, de ahí parte de la confusión en torno a las cifras.

M.- El punk marcó el camino del indie. ¿Lo hizo con la elemental lección de enseñar que no hacía falta ser un virtuoso para medrar en el mundo de la música pop? ¿Qué requisitos eran necesarios para obviar esa falta de preparación?

C. P.- El requisito era precisamente que no había requisitos.

M.- Meses antes un joven, Geoff Travis, abrió una tienda de discos Rough Trade en Londres, que se convertiría en el sello y la distribuidora más importante del indie británico. ¿Qué otros sellos y discos llegaron a marcar el camino para el indie? ¿Esta iniciativa supone el comienzo de la autogestión?

C.P.- Los otros sellos son los que aparecen el final del libro detallados. Si le habéis echado un simple vistazo, veréis que aparecen Factory, Postcard, Cherry Red, Mute, Twin Tone, SST, Sub Pop, etc… Más que autogestión -que eso sería autoeditarse- lo que hacen es asentar una forma de trabajar distinta a las de las multinacionales, prolongando un modus operandi que algunas indies avant la lettre, como Chiswick o Stiff, ya habían puesto en marcha.

M.- En 1981 surge “Smiles & Laugther”, de Modern English. ¿Es otro punto de inflexión?

C.P.- Más que un punto de inflexión, me parecía oportuno resaltarlo porque es la primera vez en la que se emplea la palabra indie (en lugar de independiente) en un medio de comunicación musical.

M.- De 1986 data la cinta de cassette C-86 editada por la revista “New Musical Express” ¿Aparece ya aquí el indie como un estilo identificable?

C.P.- Al menos como una serie de bandas con muchas señas en común. Ese periodo de mitad de los 80 hasta finales de las década, es cuando más cerca está el indie de ser un estilo musical identificable, al menos en el Reino Unido.

M.- En los primeros 90 tanto el indie como lo alternativo dejan de ser minoritarios y, en consecuencia, las grandes multinacionales empiezan a interesarse por él. En tu opinión, tanto el indie como lo alternativo dejan de ser una condición infraestructural para convertirse en una opción estética. ¿Es un proceso irreversible?

C.P.- Sí, totalmente. A menos que cambien las reglas del juego en un giro de 180 grados, cosa que veo casi imposible.

M.- ¿Es la década del 2010, en la que estamos, la de la fragmentación, el reciclado y la aparición de nuevos estilos? Tú hablas del pop hipnagótico, el trap y muchos otros. Pero simultáneamente aparece un nuevo rock indie de tercera generación. ¿Es una señal de que el indie se sigue transformando con el paso del tiempo?

C.P.- Es señal de que hay un concepto de sonido indie muy ligado a los años 90, que nunca va a extinguirse, mientras haya chavales que lo absorban, crezcan con él y luego lo destilen en canciones.

M.- ¿Qué significa la aparición de Napster, The Strokes y The White Stripes en los comienzos del nuevo siglo?

C.P.- Napster comienza a poner en entredicho la relevancia de estar en una multi o una indie, en un proceso que se prolonga con la aparición de nuevos software de descargas, tanto legales como ilegales, con plataformas como MySpace y luego bandcamp y más tarde con el streaming. Las dos bandas que mencionas dan visibilidad a una forma más esencialista de enteder el rock, que se puede entender como una respuesta -quizá no consciente- a la primacía de la electrónica para grandes audiencias a finales de los 90.

M.- No es nuestra intención repasar todo el contenido de tu libro. Por tanto, damos un salto hacia el capítulo dedicado a los artistas, desde los británicos Rudy Tambala y Alex Ayuli (AR Kane), hasta “Yo la tengo”, formada por el trío Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew. Ahí figuran nombres tan destacados como los de la islandesa Björk, autora de discos como “Debut”, “Post”, “Homogenic” y actriz ocasional para Lars von Trier en “Dancer In The Dark”, “The Cure”, “Polly Jean Harvey” (la última gran mujer de la genealogía rock), “Nirvana”, “Radiohead”, “R.E.M.”etc. ¿Están todos los que son?

C.P.- Son todos los que están pero puede que no estén todos los que son. El libro forma parte de una colección cuyos ejemplares tienen un número de caracteres limitado.

M.- Interés especial tiene para nosotros el capítulo dedicado al indie y rock alternativo en España y Latinoamérica. ¿Cuáles son sus características y aportaciones? ¿Cuáles son los grupos más destacados, las discográficas y los festivales de mayor interés?

C.P.- Hay muchísimas características, según el país, y muchas bandas, discográficas y festivales cuya trayectoria aparece detallada en el libro, como bien dices. Sería muy largo resumirlo en unas líneas, ya que hablamos de decenas de nombres, así que os invito amablemente a que os leáis esa parte del libro. Seguro que os gustará.

M.- Y ya para terminar, hablemos del indie y el rock alternativo otra vez a nivel planetario. Culminas tu obra refiriéndote a los sellos fundamentales, los mejores festivales y los discos básicos de este fenómeno musical. ¿Podrías resumirlos?

C.P.- Aún a riesgo de resultar reiterativo, os diría lo mismo que con la anterior cuestión que planteáis: hay cerca de una veintena de sellos, más de una decena de festivales y cincuenta discos. No sería muy atinado por mi parte establecer una jerarquía entre todos ellos, ya que según el criterio que establezcamos, un día podrían ser unos, otro día podrían ser otros. Y tampoco los puedo resumir aquí todos, por motivos obvios. Entre otras cosas, porque el libro ya supone un ejercicio de síntesis. Así que si están todos en el libro, es porque me parecían todos importantes. Seguro que si le echáis un vistazo encontraréis más de uno que os pueda servir como punto de partida para trazar vuestra hoja de ruta particular. Para disfrutar de aquel disco que teníais olvidado o para descubrir alguno nuevo.

M.- Acostumbramos finalizar algunas de nuestras entrevistas con un tema musical. ¿Cuál elegirías tú?

C.P.- Pues hoy, por ejemplo, y sin que tenga especial relación con el libro, elegiría “Once Around The Block”, un tema de Badly Drawn Boy del año 2000, que hace muchísimo tiempo que no escuchaba, y que me parece sublime.

Muchas gracias, Carlos.

Moriarty. Abril de 2017.