Los 5 del Buero son cuatro profesores y un activista del 15M. Se enfrentan a cuatro años de cárcel acusados de agredir a varios policías en una protesta multitudinaria en Guadalajara allá por 2011 contra los recortes de Cospedal. El juicio se produjo el pasado 14 de febrero, muchos años después. Me reúno con Nacho Monreal -uno de los 5- en la sede del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Castilla-La Mancha para que me explique lo relativo a su situación particular, lo que ocurrió en dicha protesta, y sus expectativas de cara a la resolución judicial.

-Pablo Laín: Los que ya conocemos algo sobre el caso de los 5 del Buero sabemos que todo empieza con una manifestación un 7 de septiembre de 2011, ¿en qué contexto se da dicha manifestación?

-Nacho Monreal: Ese 7 de septiembre se produce un ataque brutal a la enseñanza pública en Castilla-La Mancha, nos encontramos con los duros recortes de Cospedal. 800 interinos que ya habían sido asignados son despedidos. Es decir, ya habían sido contratados para el curso 2011 – 2012, y de la noche a la mañana, les dejan en la calle. Eso supone una indignación, no sólo porque los compañeros se quedaron en la calle; además los alumnos se quedan sin horas de refuerzo, horas de apoyo, sin bibliotecas, y sin laboratorios que necesitan. Además de todo eso, supone para nosotros una indignación, por parte del profesorado, el hecho de que todo el trabajo que habían ido haciendo preparando el curso con los equipos directivos a lo largo del verano prácticamente no servía de nada, y había que volver a hacer todo en cuestión de dos o tres días.

¿Podría contarnos exactamente qué ocurrió ese 7 de septiembre? Hay algún vídeo en Internet y se pueden apreciar ciertos gritos y algún empujón, pero en ningún momento violencia.

Ante ese ataque a la escuela pública, esa misma tarde nos concentramos, se legalizó por la vía de urgencia. Allí acudimos unas 500 personas, había profesores, había alumnos, familias enteras… nos concentramos para expresar nuestra indignación. Acudimos a los Servicios Periféricos de Educación buscando explicaciones y diálogo, y allí no había nadie. El día 8 era fiesta en Guadalajara (empezaban las fiestas en la ciudad), y alguien dijo que las autoridades estaban en el pregón de las ferias en el Teatro Buero Vallejo, y nosotros, ante la indiferencia, de forma espontánea, fresca y natural decidimos ir allí. Se puede ver en las imágenes cómo todos nos fuimos tranquilamente andando, unos con sus familias, con sus amigos, otros llevando los carritos con sus bebés… Fuimos al Buero ni más ni menos que a hacer una protesta social contra los recortes, fuimos allí a expresar que aquello nos parecía en el fondo una desfachatez, y en las formas y el cómo se hizo una burrada, ya que las instrucciones de Cospedal contradecían normativa de rango superior, por lo tanto eran ilegales. Y hasta que no se aprobaron 48 horas después, esas instrucciones, en ese momento, fueron ilegales.

Los vídeos muestran lo que hay, nada más lejos de la realidad. Primero nos encontrábamos en el hall. Ahí entraron los 500 profesores libremente, sin ningún tipo de oposición. A mí en concreto sí me costó más; se me acercó una persona vestida de paisano que yo identifiqué en ese momento, erróneamente, como el conserje del teatro, que me decía que allí no se podía entrar, empujándome, pero no había cordón policial ni nada por el estilo. Luego resultó ser el intendente de la Policía, yo en ese momento no lo sabía, claro. Esta persona me empujaba hacia atrás, y yo le esquivé como pude, posiblemente forcejee un poco con él, y le dije que no tenía autoridad para impedirme entrar. Él no se identificó en ningún momento como policía, en ningún momento, e iba vestido de paisano. De hecho, después nosotros estábamos bromeando sobre cuánto recibiría como sueldo ese conserje para defender tan ferozmente el teatro.

Abajo, cuando entramos, había policías locales y bomberos, que habían interrumpido ya previamente el acto del pregón, protestando por sus derechos laborales. Cuando nosotros entramos en el Buero ellos ya salían, nos cruzamos, nosotros éramos muchos más porque ellos eran unos 25/30. Ellos hicieron ruido, pero no tanto como el que hicimos nosotros después ya que éramos unos 500. Contra los policías locales y bomberos que protestaban no ha habido ningún procedimiento judicial.

Las imágenes son claras y contundentes, no hubo absolutamente nada de violencia. Se entró, se interrumpió un acto, es verdad, todos tenemos que asumirlo, pero nada más, violencia 0. Y en la parte de arriba, en el anfiteatro, al que se accede a través de una rampa muy amplia, dos o tres policías uniformados y una persona más de paisano (que resultó ser la que me había empujado antes) trataron de hacer una especie de cordón policial. La gente de la parte de atrás del pelotón de manifestantes que había en la rampa empezó a empujar, presa del nerviosismo al encontrarse allí encerrados, y terminaron empujándose unos a otros hasta que llegó a los del principio del pelotón de gente, estos manifestantes de la parte de adelante se encontraron con esos pocos policías y allí sí que hubo, sin agresividad, algún tipo de empujón, algún tipo de grito y demás. Se ve en las imágenes perfectamente. Una situación tensa, los policías desbordados, eran poquísimos en comparación a nuestro grupo. Y recuerdo algún policía nervioso que coge a un manifestante por atrás intentando sacarle hacia fuera, se le pide que se calme, pero no hay nada más. No hay ningún tipo de agresión hacia la policía.

Esto ya no lo logré ver con claridad, pero parece ser que en la zona de butacas del teatro, había muy poco espacio, y cuando entraba la gente se dio la circunstancia de que aparecieron los empujones típicos al entrar atropelladamente en un sitio; y parece ser que el Intendente de la Policía Local, el que iba vestido de paisano, cayó el suelo junto con dos o tres manifestantes más. Salimos de allí. Punto y aparte.

Cuando fuimos a la zona de abajo, una vez que el acto ya había sido interrumpido de manera oficial, estábamos en el hall y todos, yo por lo menos, estábamos totalmente desorientados, no sabíamos muy bien que hacer ni dónde nos encontrábamos exactamente. La gente estaba dando palmadas, zapatazos al suelo… acompañando los cánticos de “no a los recortes” y de pronto un señor trajeado que aparecía por allí nos hizo una serie de burlas además de una peineta , se trataba del teniente de alcalde y hoy senador del PP. Todo esto también aparece en muchas imágenes y vídeos.

También recuerdo que en ese momento había una mujer vestida de blanco que empezó a hablar con nosotros y a dialogar. Nos decía que no podíamos interrumpir un acto, aunque reconocía el derecho de todo colectivo a expresarse. Hablaba desde su responsabilidad como Subdelegada del Gobierno en ese momento, era Araceli Muñoz. Nosotros buscábamos interlocución con alguien, y al dialogar con ella decidimos que íbamos a abandonar ya ordenadamente la sala, acordamos eso, y así fue. Mientras tanto había llegado ya un gran número de agentes de la Policía Nacional, que nos hicieron saber que no podríamos acceder a la zona de butacas, y nos dieron a elegir entre salir del teatro para no volver a poder entrar de nuevo, o quedarnos en el hall a medio camino entre las butacas y la salida. Y fuimos marchándonos del teatro de manera pacífica como habíamos acordado. Ahora que lo veo con perspectiva y una vez que pasa el tiempo, pues uno piensa que bueno, que interrumpimos un acto, y que claro que eso no está bien. Pero lo que tampoco está bien es que de la noche a la mañana a 800 compañeros les echen a la calle, entonces es normal que exista indignación, y lo que ocurrió no fue más que una expresión de esa indignación. Nosotros cuando recibimos las cartas de denuncia pidiéndonos 4 años de cárcel no nos lo podríamos creer, si ese día no pasó nada. Tengo la conciencia muy tranquila. Ahora sí. Punto final.

– Ahora entrando ya en un lenguaje más específico del mundo del derecho, ¿de qué delitos se os acusa a los 5 del Buero? ¿En qué influye que la Fiscalía pidiese el sobreseimiento del caso?

Inicialmente siete policías locales se constituyeron en Acusación Particular, tres de ellos terminaron desmarcándose y quedaron cuatro. Nos acusaban de desorden público por haber interrumpido el pregón (por esto nos pedían 2 años de cárcel), y de atentado continuado a la autoridad (otros 2 años), además de multas de 7000 euros. También nos pedían más multas alegando indemnizaciones para que se pagasen unas gafas de sol que al parecer ese día llevaba una policía, ella decía que se le habían roto y que costaban 200 euros… A nosotros, evidentemente, lo que nos pedían nos pareció un exceso.

Respecto al sobreseimiento: Cuando estos policías ponen la denuncia inmediatamente interviene la Fiscalía, que al escuchar las declaraciones de los policías y las nuestras, no aprecia delito. La Fiscalía por más que examinaba no veía delito. Desde ese momento se origina una discusión entre el juez, que daba pábulo a la Acusación Particular e insistía en que había que elevar la causa a la vía penal, y la Fiscalía que decía que como mucho era para un juicio de faltas. Y éste es uno de los principales motivos por los que el juicio se ha retrasado tanto tiempo.

– Ese día había alrededor de 500 personas en el teatro Buero Vallejo, no os habéis parado a pensar ¿por qué nosotros? Si ese día la policía no hizo ninguna detención…

Lo mismo preguntó el juez al Intendente de la Policía Local en el juicio. En mi caso particular, yo fui identificado por esta persona, con la que yo había tenido ese incidente. El 7 de septiembre de 2011, día en el que comienza todo esto, a mí me pidió la identificación, y yo se la di. Por otra parte, él me enseñó la placa, y yo le pedí que me dejase ver con detalle el número de placa, se negó. Es como si a mí me piden el DNI y lo enseño por encima rápido sin decir mi número de DNI, pues eso hizo él con la placa; la enseñó rápido sin dejarme ver exactamente el número de placa. Entonces intenté hacer una fotografía a la placa, y me dijo que si sacaba el móvil “me lo iba a romper” y me iba a “pegar un par de hostias”, así, literalmente. Entonces yo, al día siguiente, intenté poner una denuncia informando de la forma cómo me trató el policía, no pude porque era festivo y estaban los juzgados cerrados. Pero el día 9, yo interpuse una denuncia contra un policía que no sabía quien era, porque no me había dejado ver la placa. Con el tiempo, resultó ser el Intendente (Jefe de la Policía Local), eso ya lo supe y entonces amplié la denuncia poniéndole ahora nombre y apellidos.

Otro compañero nuestro también fue identificado en el juicio como autor de agresiones, pero todo esto, según ha declarado el Intendente está basado en la versión de los hechos que a su vez le contó a él un policía nacional; y es totalmente falso, nadie agredió a ningún policía. A los otros tres compañeros ningún policía les pudo identificar como autores de agresiones.

Al final somos cabezas de turco para mandar el mensaje a la población de que no bajar la cabeza y protestar puede costar muy caro.

– ¿Qué cree que hay detrás de todo este proceso judicial?

Estamos totalmente convencidos de que detrás de todo esto está el Ayuntamiento de Guadalajara y el alcalde el señor Antonio Román. Después de lo sucedido en el Buero, el día 9 de septiembre había un pleno en el ayuntamiento y hubo una moción de urgencia aprobada con los votos exclusivos del Partido Popular, en la que se pedía identificar y castigar a los culpables, buscaban a los cabecillas, a los organizadores. Y a partir de allí es cuando se desencadena todo. Además, en unas declaraciones el Intendente de la Policía Local reconoce que el Ayuntamiento inició todos los trámites para interponer la denuncia .

También, alejando el foco de Guadalajara, si me preguntas por si hay intereses de personas que no son del Ayuntamiento, te respondería que sí, sin duda, políticos que se movían en el mundillo de la educación que vieron el momento para dar una respuesta  contundente a los profesores, cogiendo a unos cabezas de turco para acobardar al resto de cara a los futuros recortes que estaban preparando. Es una maniobra más de represión en el Estado. Lo que yo no me creo, es que cuatro policías locales por su voluntad propia vayan a poner una denuncia de este calibre, yo creo que hay una motivación política evidente detrás.

– ¿Qué valoración hace de la actuación de los distintos grupos municipales en el Ayuntamiento de Guadalajara en torno al caso de los 5 del Buero?

En enero de 2017 salió adelante una moción de apoyo en el Ayuntamiento de Guadalajara, sólo votó en contra, como era de esperar, el Partido Popular; mientras que Ciudadanos se abstuvo. El Grupo Popular sabe que es el baluarte de la represión, y se ha mantenido siempre en la misma línea con nosotros, y en este país el Partido Popular está desgraciadamente muy asociado a la represión de los movimientos de protesta contra los recortes. Ciudadanos en algunos ayuntamientos votó en contra y en otros a favor, aquí optó por la abstención. Desde la formación naranja en ocasiones nos critican pero valoro y agradezco su abstención porque permitió que esa moción prosperara. Las mociones que presentábamos no iban hacia el juez, sino hacia la Acusación Particular, y se pedía la retirada de cargos.

Por otra parte: Ahora Guadalajara ha tenido un papel muy destacado defendiéndonos, se ha implicado mucho desde el principio, votó a favor de la moción de apoyo y ha acudido a nuestras manifestaciones. El Partido Socialista también se ha volcado en el tema de las mociones en ayuntamientos, con el apoyo en la calle… Estamos muy agradecidos.

– ¿Y del trato que os ha dado la prensa? En especial quería preguntarle sobre las informaciones de algunos medios que exponen que el Jefe de la Policía Local asegura que fue agredido por usted.

La prensa en general ha reflejado bastante bien el tema. Ningún policía nos reconoce como agresores, ellos te dicen que cuatro policías presentaron partes de lesiones, ninguno con impedimento laboral, pero es eso, ninguno nos reconoce. Hay alguna excepción, hay alguna prensa muy minoritaria que se hace de eco de que el Intendente me reconoce a mí. No es exactamente que me reconozca a mí como agresor, de hecho, en el juicio del otro día, cuando el juez le pregunta “usted qué tiene contra el señor Monreal” responde “1. Me empujó; 2. Me puso una denuncia”. Se refiere a la denuncia que ya comenté antes, la del 9 de septiembre de 2011, que luego amplié. Entonces hay cierta prensa que se hace eco de que ninguno de los policías reconoce a nadie excepto uno, que me reconoce a mí, pero no es que reconozca y me recuerde como agresor, es que sabe que soy yo porque le puse una denuncia. Y esa es la verdad.

– Como no podría ser de otra manera, es necesario preguntar sobre la respuesta de la ciudadanía y las distintas muestras de solidaridad.

Estamos sobrecogidos por las muestras de apoyo. Queremos dar las gracias a la ciudadanía, a todos aquellos que firman por la absolución y vienen a las manifestaciones de apoyo, a los alumnos de institutos, a nuestros compañeros profesores que se solidarizan, a los que nos ayudan con la gestión de la Plataforma por la Absolución de los los 5 del Buero, a organizaciones como la Plataforma Antirrepresiva de Guadalajara, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Octubre, Sindicato de Estudiantes, STES, Ahora Alovera, Ganemos, PSOE, Izquierda Unida, Podemos, Equo… No hubiéramos podido difundir tanto nuestro caso sin la ayuda de todas estas organizaciones y unas cuantas más que seguro que me olvido ahora mismo, se han implicado muchísimo. Nos hubiera costado mucho más pasar este mal trago sin esta riada de solidaridad que hemos encontrado, todavía a día de hoy me emociona.

Además, tenemos una caja de resistencia de la Plataforma Antirrepresiva de Guadalajara para todo el que quiera colaborar económicamente con cualquier ayudita, nosotros no sabemos cómo acabará esto, si tendremos multa o no… pero tenemos que pagar gastos derivados de la represión como el pago de abogados. Esta caja de resistencia no es exclusivamente para nuestro caso, desgraciadamente hay muchísimos más casos de represión en este país desde que se aprobó la Ley Mordaza, la Antirrepresiva lleva más casos, no sólo el nuestro. El número de cuenta es IBAN ES06 1491 0001 21 2065320117.

No nos consideramos mártires ni héroes; cualquiera de los 400 o 500 docentes, alumnos y familias que interrumpimos el pregón podrían estar en nuestro lugar. Tan sólo nos consideramos víctimas de la rabia de una alcaldía que muestra así su cara más represiva al amparar una denuncia a todas las luces injusta.

– Por último, ¿cómo fue el juicio del día 14 de febrero? ¿Qué expectativas tienes?

Nosotros salimos del juicio muy contentos, aunque prefiero mantenerme cauto por el momento y ser prudente. Tuvimos a un montón de gente en la puerta de los juzgados que nos acompañó, apoyándonos, lo cual me satisface, se lo agradezco de todo corazón. De los cuatro policías denunciantes, uno no asistió al juicio. Y los demás no lograron reconocer a ninguno de los 5 del Buero como agresores. A excepción del Jefe de la Policía Local que me identificó a mí por esa rencilla del pasado comentada antes. Ellos se contradijeron en sus declaraciones. Hubo unos cuantos testigos de la Defensa, como la socialista Araceli Muñoz (en 2011 Subdelegada del Gobierno en Guadalajara), que afirmó que ese día el desalojo se produjo de forma pacífica, y desmontó claramente la acusación de desorden público, en el sentido de que dijo que en ningún momento había habido allí peligro para la seguridad de la gente asistente al acto.

La Fiscalía pidió la absolución, y nuestra Defensa por supuesto también. Nuestras declaraciones fueron contundentes, muy claras, y coherentes.

Yo lamento profundamente que la policía sufriese lesiones si es que las tuvo, pero no fuimos nosotros los que las produjimos. Aquí nadie agredió a policías. En ese momento de tensión, con tan pocos agentes de policía y 500 manifestantes ahí dentro, pues es posible que se hicieran daño por algún empujón, igual que algunos manifestantes que también cayeron al suelo y se pudieron hacer algo de daño en ese momento. Pero por supuesto que en ningún momento hubo agresión por nuestra parte, eso lo negamos rotundamente, nada de violencia, no hay ninguna prueba de ello; creo que eso quedó claro en el juicio, por lo tanto mis expectativas son positivas. Aunque la Acusación Particular ha amenazado con llevar el caso a estancias superiores (Audiencia Provincial) si no sale una sentencia favorable a ellos. Espero que se implante la cordura y el sentido común ante este montaje policial.