Por tu memoria, Stanley Hilton.

¡Buenos días desde 1936! Los primeros brigadistas internacionales tomaban posición en los campos de batalla, se posicionaban como voluntarios en una guerra que, poco a poco, unió a todos los pueblos del mundo al grito de «¡No pasarán!» con acento alemán, inglés, norteamericano o italiano. Aquellos que nos hicieron ver a los españoles que la guerra no era nuestra, sino del mundo, librada en un trozo de tierra que anteponía lo que vendría a esa pobre Europa rota y desnutrida.

Hoy nos abandona uno de esos voluntarios que, con conciencia limpia, un espíritu de lucha y un tono fino y de acento inglés, gritaba por los parajes españoles «¡Venceremos!».

Su nombre era Stanley Hilton y era el último brigadista inglés, quien nos abandona con la sonrisa de un camarada más que hizo suya mi guerra.

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Es un honor recordarle y prometer que jamás caerá en el olvido su servicio a España, a la República y a la libertad. Miles de brigadistas le rinden homenaje y las generaciones venideras nos enorgullecemos de las nobles acciones que prestó a nuestro pueblo y a la humanidad.

Espero desde mi austera posición que la tierra te sea leve, porque tus ideas, igual que las de los casi sesenta mil brigadistas internacionales, no caerán en vano.

La lucha sigue y su recuerdo no marchitará con el viento.

Jamás pasarán, camarada, Stanley Hilton.  23/10/2016