(1828-1906)

“Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad”

                                     IBSEN 1

          “Hay otra cosa que debo atender, desde luego y quiero pensar, ante todo, en educarme a mí misma. Tú no eres hombre capaz de facilitarme este trabajo y necesito emprenderlo yo sola. Por eso voy a dejarte”

                                                                                      (Nora en “Casa de muñecas”)

Skien es una pequeña población meridional de Noruega, asomada a los fiordos. Allí, en una pequeña granja que era la segunda residencia oficial de la familia, vino al mundo, cuando se produjo la quiebra de los negocios paternos, el que habría de ser maestro indiscutible del teatro naturalista y una de las grandes figuras del teatro universal, Henrik Johan Ibsen. La crisis económica de la familia impidió que Ibsen cursara estudios, pero le permitió, sin embargo, dedicarse desde una edad muy temprana a su verdadera vocación: el Teatro. Tras un breve paréntesis en el que trabajó como mozo de botica en Grimstad, viajó a Oslo en 1850 y en poco más de un año se dio a conocer en los ambientes teatrales con el estreno del drama “La tumba del guerrero” que simultaneaba con las crónicas políticas, los poemas satíricos y el lanzamiento de una revista. Al año siguiente se convierte en director del Norske Theater de Bergen, cargo en el que permanece hasta 1857. Desde este año y hasta 1862 dirige el Teatro Nacional de Cristianía hasta que la declaración de guerra de Prusia a Dinamarca le convierte en un nómada hasta su muerte, en mayo de 1906.

El teatro de Ibsen sacudió los cimientos de la hipócrita sociedad de su tiempo, con el traslado a los escenarios de temas considerados tabú hasta la fecha, desde la falsedad de la vida matrimonial hasta las consecuencias de las vergonzosas enfermedades venéreas. Su teatro provocó reacciones de toda índole y en ocasiones fue malinterpretado, como en el caso de su obra más famosa, “Casa de muñecas”, entendida como la defensa de un feminismo que sostenía la igualdad social de la mujer y renegaba del matrimonio, cuando la intención de Ibsen era mostrar la falsedad de la vida conyugal que no se basa en el mutuo respeto. En cualquier caso hoy se considera a esta obra como el estandarte del feminismo y a su protagonista, Nora, como un fetiche en la lucha de las mujeres por sus derechos.

   Representación de “Casa de muñecas” de Ibsen
Representación de “Casa de muñecas” de Ibsen

En “Casa de muñecas” Ibsen se ocupa de un matrimonio, el formado por Nora, la mujer, su marido y sus tres hijos. El marido contrae una enfermedad y durante ese periodo, Nora, acuciada por la falta de recursos, se ve obligada a falsificar la firma de su padre para obtener el préstamo. Poco después, el hombre que le facilitó el préstamo intenta extorsionarla y aprovechar esta circunstancia para subir en el banco donde el marido de Nora, ya restablecido, ha alcanzado un puesto relevante. Al enterarse el marido, queda claro que reprocha la actitud de su mujer, considerando que las mujeres no deben intervenir en asuntos reservados a los hombres. Al final, la situación parece aclararse, pero Nora considera que su marido no la ha respetado como persona y tras una larga discusión, abandona el hogar.

Dentro de la producción teatral de Ibsen hay otros títulos fundamentales como “Espectros”, “Un enemigo del pueblo”, “Hedda Gabler”, “Peer Gynt” o “Los pilares de la sociedad”.

ESPECTROS

Representación de “Espectros” en Argentina
Representación de “Espectros” en Argentina

Supone el mayor escándalo en la carrera de Ibsen, al plantear una serie de cuestiones que una sociedad hipócrita consideraba que no debían debatirse en público. El centro del debate está en una víctima inocente de una enfermedad venérea, al abrir la posibilidad de que la víctima contrajera la enfermedad al nacer. “Espectros” supone la continuación lógica de “Casa de muñecas”, en cuanto que ésta se detenía donde los hijos podían haber sido afectados y “Espectros” es el efecto. Contada retrospectivamente su centro problemático vuelve a ser el matrimonio, en este caso, el matrimonio Alving.

UN ENEMIGO DEL PUEBLO                             

 Representación de “Un enemigo del pueblo”
Representación de “Un enemigo del pueblo”

Supone la dramatización del principio fundamental individualista de Ibsen en el que el héroe, médico de un balneario de su ciudad natal, denuncia la contaminación del agua, en contra de los intereses locales, por lo cual será desacreditado y aislado. Pero, en el fondo, constituye una defensa del individualismo frente a la masa: “El mal está ahí, en la maldita mayoría liberal del sufragio, en esa masa amorfa. No… la mayoría no tiene razón nunca”.

PEER GYNT

 Montaje teatral de “Peer Gynt” de Ibsen
Montaje teatral de “Peer Gynt” de Ibsen

Para algunos, la obra más universal de Ibsen. Su protagonista es el héroe del folklore noruego, cuyas aventuras aparecen en los cuentos populares de donde Ibsen las tomó para enlazarlas con su propia fantasía. “Peer Gynt” es un cuento para ese niño grande que es el hombre y, al mismo tiempo, una parábola donde se dan cita elementos realistas y fantásticos. Una carrera vertiginosa de Peer Gynt en busca de su propio yo que plantea la cuestión: “Se tú mismo” o “Bástate a ti mismo”, con cierta ambigüedad.

UN ENEMIGO DEL PUEBLO. COLOR.