“Un pssssss…desde un callejón”

Seria, menuda, elegante, enemiga de las entrevistas, alérgica a las fotografías, devota del arte, de la pintura, la literatura y el cine. Admite influencias de Charles Dickens y de R.L.Stevenson, además de Dostoiewski o Salinger y le entusiasma el cine clásico, de Chaplin y Keaton a De Sica, David Lynch o Quentin Tarantino. Donna Tartt solo ha escrito tres novelas y desde la primera es una celebridad mundial y más aún desde que ganara el prestigioso Premio Pulitzer de Literatura de 2014 con su tercera novela “El jilguero”. Escribe despacio, tarda horas en colocar una coma en el lugar adecuado y no le importa esperar diez años para publicar su próximo libro. Al menos ese es el espacio de tiempo transcurrido desde su primera y exitosa novela “El SECRETO” hasta “Juego de niños” y  desde esta hasta “El jilguero”, su obra más reciente.

"The Little Friend." (AP Photo/Gino Domenico)
“The Little Friend.” (AP Photo/Gino Domenico)

Sus novelas son largas, larguísimas- como las de Dickens- y, en general como las grandes obras de ficción, desde Proust hasta Tolstoi, pasando por el inmortal autor de “Oliver Twist” o “David Copperfield”.

Nacida en 1963 en Greenwood, una pequeña ciudad del estado de Misisipi (USA), donde sólo existía una pequeña bilblioteca y en la que murió envenenado al cantante de blues Robert Johnson, Donna Tartt devoró los libros del clásico inglés y pasó buena parte de su infancia rodeada de su extensa familia y de centenares de libros. Su padre era músico de rockabilly reciclado en político local y su madre una ejecutiva en la Comisión de Empleo Estatal. Como Margaret Mitchell y salvando las distancias, Donna Tartt encarna el espíritu sureño, algo que se puede adivinar en su menuda y aristocrática figura.

Desde los 13 años de edad comenzó a participar en todos los concursos literarios de Misisipi y  los ganó todos. En 1991 llegó a la universidad de Misisipi en Oxford donde conoció al escritor invitado, Willie Morris, a instancias del cual se matriculó en Bennington, una escuela de artes liberales de Vermont, donde cultivó la amistad de algunos jóvenes escritores, entre ellos Bret Easton Ellis, autor de la célebre “Menos que cero”

DONNA TARTT. EL SECRETO

EL SECRETO. 

Fue en Bennington, precisamente, donde Donna Tartt comienza a escribir su primera novela, “El  secreto”. Tal vez lo más destacado que puede decirse de este primer trabajo es que, como en Melville o Flannery O, Connor, no se habla para nada de amor. Eso no fue obstáculo para que se transformara inmediatamente en un libro de culto. El libro arranca con un asesinato y se desarrolla en un ambiente universitario y su autora trabajó diez años en su escritura mientras se ganaba la vida, de forma paralela, como dependienta en una librería y ayudante de un pintor. El éxito del libro fue inmediato y desató una ola de verdadero entusiasmo hacia su autora, quien, a fecha de hoy aún sigue sin entender este misterio. En cualquier caso, Donna Tartt reconoce que es enormemente feliz cuando recibe cartas de personas en las que le dicen que han decidido estudiar griego o latín después de haber leído su novela.

JUEGO DE NIÑOS.

Dos familias del sur de USA, los ricos Cleve y los pobres Ratliff. Al comienzo de la historia, el niño de 10 años, Robin Cleve aparece ahorcado por causas que se desconocen. El asesinato tiene dos testigos: sus hermanas Allison, de cinco años y la recién nacida Harriet. A lo largo del desarrollo de la novela seguimos el crecimiento de Harriet y su incansable investigación para esclarecer la muerte de su hermano. “Juego de niños” acaba siendo un cuento gótico, con un desenlace terrible.DONNA TARTT UN JUEGO DE NIÑOS

La segunda novela de Donna Tartt no llegó a convertirse en un récord de ventas como la primera y la tercera y, además, dividió a la crítica literaria pero, a pesar de todo, es un libro recomendable por la maestría de que hace gala la autora para describir a su personaje central y por otras razones bastante convincentes: el racismo imperante en Norteamérica en los años 70 y 80 y el relato de la carrera criminal de algunos personajes.

EL JILGUERO

Sin género de duda, la mejor novela de su autora, merecedora del Premio Pulitzer de Literatura en 2014. Una extensísima novela de casi 1.200 páginas estructurada en cinco partes y que, por su extensión, bien pudo haber sido una trilogía.

Por una parte, “El jilguero” es una novela de iniciación que sigue el modelo de los clásicos “Oliver Twist” o “David Copperfield” de Charles Dickens. La iniciación en la vida de un adolescente de 13 años de edad, Theo Decker, que queda huérfano de madre a raíz de un atentado terrorista en el Metropolitan Museum. En el mismo atentado, Theo logra salvar su vida llevándose de forma casi accidental un famoso cuadro de 1654 pintado por Carel Fabritius, discípulo de Rembrandt y maestro de Vermeer y víctima él mismo de otra explosión en una fábrica de armas, el mismo año en que pintó su famoso cuadro.9788426422439

La historia comienza y termina en la ciudad de Amsterdam, para volver a escenarios neoyorkinos, cuando Theo es “adoptado” por la rica familia de un amigo, hasta que la aparición de su padre y su compañera, le obliga a viajar con él a Las Vegas donde conocerá a Boris, un joven ruso y vivirá un infierno marcado por el alcohol, las drogas y el abandono. De vuelta a Nueva York trabajará durante varios años con un restaurador de muebles clásicos y se enriquecerá no siempre de manera legal. Y durante todos estos años, “El jilguero”, retrato de una pequeña ave aprisionada de por vida (“un diminuto corazón palpitante y soledad, una pared iluminada por el sol y la sensación de que no hay escapatoria”) le acompañará, como un mudo testigo y un permanente reproche.

El sentimiento de culpa se convierte así en la clave de la historia. Y también la reivindicación de la belleza como salvación, el arte como el último reducto, como la única posibilidad de extraernos de nuestra vida, de nuestro sufrimiento cotidiano. Porque Donna Tartt no cree posible la felicidad en este planeta donde nos ha tocado vivir porque, como ese pájaro vigilante y resignado, ni humanizado ni idealizado. Porque la única verdad es el sufrimiento allí contenido, porque la vida es catástrofe: “un sumidero de camas de hospital, ataúdes y corazones rotos”.

El jurado del premio Pulitzer concedió su premio a esta obra “por la madurez de una novela maravillosamente escrita, con unos personajes exquisitamente perfilados, que narra la dolorosa implicación de un adolescente con un famoso cuadro que se ha librado de la destrucción. Un libro que estimula la mente y toca el corazón”.

Las tres novelas de Donna Tartt, “El secreto”, “Juego de niños” y “El jilguero” están publicadas por Lumen Narrativa (Penguin Random House Mondadori).