El acto en Madrid a favor del derecho a decidir llena el teatro y deja a cientos de personas en la calle sin poder entrar.

Finalmente, tras una semana de polémica con intervención judicial prohibitiva de por medio, el acto en Madrid a favor del Referéndum catalán se ha celebrado con total normalidad. Y ha congregado a 500 personas aproximadamente en el barrio de Lavapiés. El acto, que inicialmente iba a llevarse a cabo dentro del Teatro del Barrio tuvo que ser abreviado debido a la afluencia de gente que se quedó en la calle sin poder entrar. Se instalaron altavoces en la colapsada calle Zurita para repetir fuera los discursos tras acabar la charla dentro del teatro.

Las intervenciones corrieron a cargo de Elena Martínez, Isabel Serra (Podemos), Alberto Arregui (IU), Núria Gibert (CUP), Joan Tardà (ERC), Eduardo Reyes (JxSí), Natalia Esteve (ANC) y Jordi Cuixart (Omnium Cultural); además del personal del Teatro del Barrio. Lluís Llach, por su parte, no pudo asistir al acto pero envió un vídeo saludando; después, en la calle, sonó su “L’ Estaca”, himno contra el tardofranquismo, que fue coreado por la multitud.

Los discursos no iban especialmente dirigidos hacia el “sí / no”, más bien hacia una cuestión de “democracia / no democracia”. Pese a que los partidos políticos catalanes cuyos representantes allí presentes hagan campaña por el sí; también hubo voces discordantes como la de Alberto Arregui, que se mostró contrario a la independencia, aunque afirmó que “no por eso deja de entender como un atropello a las libertades prohibir la consulta”.

Por su parte, Isabel Serra, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, proclamó: “Hoy estamos aquí a pesar de los intentos del PP por impedirlo, un Partido Popular que no entiende que en democracia la gente se pueda expresar libremente, independientemente de que su opinión contradiga la del Gobierno”

Inicialmente, el acto iba a tener lugar en la Nave de Terneras, en Matadero, un espacio cedido por el Ayuntamiento de Madrid. El número 41 de la lista de Ahora Madrid -que no ostenta ningún cargo- también conocido por su participación en asociaciones vecinales, figura como solicitante de la cesión del local municipal para el acto, organizado por Madrileñ@s por el derecho a decidir. Esto suscitó polémica y la alcaldesa Manuela Carmena, preguntada por ello, respondió: “¿Qué tiene que ver que una persona que en su día estuviera en la lista que se conformó para las elecciones pudiera estar a su vez formando parte de una asociación?”, “Nosotros tenemos toda la documentación correcta y no nos consta en absoluto que haya ninguna incidencia”, asegurando que el acto cumplía todos los requisitos.

El acto no se celebró en Matadero, y no porque La Falange lo impidiese -como tenían previsto hacer-. El que prohibió la celebración del mismo fue el juez José Yusty Bastarreche, que firmó el manifiesto contra el secesionismo “Libres e Iguales”, añadiendo el 11 de noviembre de 2014 textualmente en un comentario de la web de dicho manifiesto lo siguiente: “Ya firmé el manifiesto hace un mes o cosa así, pero contad conmigo si pensáis que puedo ser útil. Mi condición de Magistrado no me permite participar en actos de partidos, pero de asociaciones ciudadanas sí. ¡Viva España!”. El juez criticó a Manuela Carmena por su aspecto en un foro oficial al que da soporte el propio Poder Judicial, diseñado para los jueces en activo en el que pueden participar a través de su correo electrónico.

ElDiario.es

José Yuste también es autor de un artículo contra la Ley de Memoria Histórica en una revista académica, en la que escribió: “El Gobierno, con oscuras intenciones, ha hecho revivir, no desde el punto de vista del historiador, sino partidista, todos los hechos y situaciones que llevaron a nuestra Patria a aquellos momentos difíciles”. Artículo completo publicado en Aportes: Revista de historia contemporánea en el nº 22, Nº 63, 2007 (dialnet.unirioja); y al que ha tenido acceso Maldita Hemeroteca.

El juez es hijo de José Yuste Pita, almirante de la Armada durante la dictadura franquista. El almirante tiene una calle con su nombre en la provincia de Las Palmas, Canarias. Y el nombre de esa calle podría incumplir la Ley de Memoria Histórica.

Finalmente, el Teatro del Barrio acogió el acto, en el que no faltaron gritos y cánticos apelando a la libertad de expresión, el deseo de votar y la libertad de reunión. Todo se desarrolló con absoluta normalidad, Los catalanes allí presentes se mostraron agradecidos a la respuesta popular en Lavapiés, “satisfechos con los lazos de solidaridad creados entre Madrid y Cataluña” y felices por ver cómo “desde Madrid se respeta el derecho de todos los catalanes a decidir su propio futuro”.

Os dejo a vosotros las valoraciones sobre la imparcialidad del juez, la actuación del Ayuntamiento de Madrid en lo relativo al acto y sobre el modus operandi de la Generalitat y su recién aprobada ley de transitoriedad; y os invito a reflexionar sobre si realmente la mejor manera de resolver un problema político es utilizar la fuerza de la Guardia Civil y la Policía.