Acostumbrados a una industria cinematográfica marcadamente anticomunista cuyos protagonistas son justicieros valientes y “patriotas” norteamericanos que salvaguardan la paz y la libertad (de mercado) a toda costa, Damnation se vuelve una excepción ante el ocaso de lo reaccionario. Esta serie nos remonta a la Gran Depresión estadunidense y las protestas de los granjeos y pequeños productores ante las conspiraciones de la banca y los poderosos. Sin tapujos ni vergüenza, en Damnation se habla de marxismo como lo que siempre ha representado: la búsqueda de la justicia social y la hermandad de los trabajadores frente a los parásitos defensores de los privilegios.

Es difícil encontrar cualquier creación artística sin maniqueísmos, pero más difícil aún es encontrarlos en favor de los desposeídos y las teorías de emancipación. En esta obra el protagonista es un párroco que resignifica el cristianismo hasta convertirlo -o más bien reconvertirlo- en un ideal revolucionario.

La serie nos invita a reflexionar sobre la importancia del progreso y de su posible coste humano. ¿Si el supuesto avance se lleva por delante a familias de trabajadores humildes sigue siendo correcto y necesario? ¿Es “progreso” ir contra el inmediato bienestar general en pos de una nueva tecnología o facilidades técnicas?

Si bien Damnation no esconde su posición favorable a los “agitadores” en su narración literaria, si nos recuerda que todo ser humano tiene pasado y pecados compartidos y que nadie nace siendo “el hombre nuevo”.

Netflix no hará una segunda temporada por su supuesta baja audiencia y no puedo hacer más que invitaros a visionar la maravilla de primera temporada que hay ya disponible. Y a la par, exigiros que firméis esta petición en favor de su continuación.

Aunque sea porque el capitalismo es capaz de venderte la soga con la que lo vas a ahorcar, aunque hasta la revolución sea comerciable en los estudios hollywodenses, no es habitual encontrar alegatos en defensa de los más débiles de mano de la industria cultural estadounidense.

Damnation se queda.