Hace un año nos enterábamos de que la Audiencia Nacional juzgaba a Cassandra Vera por tuitear chistes sobre Carrero Blanco. Después, fue condenada a un año de cárcel y siete de inhabilitación. En enero, hemos sabido que la fiscalía la ha acusado, para que su recurso a la sentencia se desestime, de “utilizar un pseudónimo en redes sociales” negando su identidad como mujer, cuando ella lo que utiliza es su nombre real, Cassandra. Por todo esto, la entrevistamos en FurorTV para que nos cuente de primera mano lo que ocurrido.

Hernán.- En primer lugar, ¿podrías resumir tu caso? Para que cualquier persona que nos lea lo entienda.

Cassandra.- Mi caso forma parte de las llamadas Operaciones Araña, en las que la Guardia Civil se dedica a rastrear redes sociales en busca de lo que ellos consideran “enaltecimiento del terrorismo” o cualquier delito de odio, y yo fui detenida en la cuarta Operación Araña, el 13 de abril de 2016. Mi caso sale a la luz en enero de 2017, cuando decido hacerlo público. A partir de ahí surge un gran revuelo mediático porque a mi se me quiere meter en la cárcel por hacer chistes de Carrero Blanco, lo cual indigna mucho a la sociedad. El 22 de marzo se celebra mi juicio ante el esperpento de cualquier persona que se considere democrática y una semana después, el día 29 de este mismo mes, sale la sentencia donde se me condena a un año de cárcel y siete años de inhabilitación absoluta. Al mes siguiente se interpuso un recurso ante el Tribunal Supremo y estamos a la espera de su decisión.

H.- Ahora mismo, el proceso se encuentra a la espera de recurso. ¿Hay fecha?¿Sabéis algo más?

C.- No, simplemente lo único que puedo decir es que el Tribunal Supremo en mi caso suele tardar entre siete y ocho meses en decidir en causas penales, pero vamos, que en última instancia tiene dos años para decidir y es absolutamente respetable que se tome el tiempo que crea considerable.

H.- Ahora mismo estas ya condenada al año de cárcel y a la inhabilitación, salvo que el Tribunal acepte tu recurso. Si lo acepta, ¿Qué pasaría?

C.- El tribunal tiene dos opciones. Aceptar el recurso y absolverme o confirmar la condena de la fiscalía, que en ese caso sería recurrir a un tribunal más alto en la escala de la justicia, que sería el constitucional.

H.- Vimos en artículos de otros medios que, en todo tu juicio, el juez te habló continuamente en masculino, imagino que sería incómodo… ¿Cómo te sentiste? ¿Qué puedes decirnos al respecto?

C.- La fiscalía como buen órgano judicial conservador que es, se ha quedado totalmente obsoleta en lo que es la sociedad actual y no concibe que exista una persona transgénero. Por eso se me faltó al respeto totalmente en el juicio, tanto por parte del fiscal como por parte de la mesa.

H.- La inhabilitación te perjudica bastante, ya que pierdes la posibilidad de beca y de dedicarte a la docencia. ¿Puedes explicarlo con más detalle?

C.- La beca la pierdo porque al ser condenada a siete años de inhabilitación absoluta, eso hace que yo no pueda acceder a cualquier beca, premio, lo que sea… del estado. Eso incluye las becas MEC, que son las que solicitan los estudiantes universitarios. Respecto al trabajo, mi proyecto futuro es dedicarme a la docencia, y al tener antecedentes penales y la inhabilitación, no puedo presentarme a unas oposiciones.

H.- Vimos en redes sociales que recibiste cantidad de muestras de apoyos, aunque también ataques e insultos. ¿Esto en la calle ha sido igual? ¿Has recibido muestras de ánimo o algún ataque?

C.- Por la calle el 99% de lo que me ha pasado son muestras de apoyo y de ánimo y solo tuve un rifirrafe con un energúmeno que se puso a insultarme, a llamarme por mi antiguo nombre, pero como esta gente es así de cobarde, en cuanto le plantas cara, huye. Y es lo que pasó con este chaval, que simplemente le planté cara y huyó, con la cabeza baja.

H.- Tras todo lo que te ha ocurrido… ¿Te autocensuras a la hora de poner tuits? ¿Mides mejor tus palabras?

C.- Sí, dado que España está viviendo un retroceso en cuanto a libertad de expresión y libertades en general, pues yo como muchos humoristas o periodistas no puedo decir lo que realmente pienso en redes sociales por miedo a acabar en otro juicio y con otra condena.

H.- ¿Te arrepientes de haber puesto los tuits por los que fuiste condenada?

C.- No, en absoluto. No voy a arrepentirme por hacer bromas sobre Carrero Blanco, un hombre que todos sabemos quien era y lo que hizo, y con unas bromas tan repetidas a lo largo y ancho de este país.

H.- No hay que olvidar que Carrero Blanco fue el presidente del gobierno de la dictadura franquista, parece que es un dato que se le olvida a mucha gente. Por último, para conocerte un poquito más, vamos con preguntas más personales. ¿Podrías decirnos un referente político? ¿Alguien que te guste o te llame la atención políticamente?

C.- Referentes políticos, actualmente… Alberto Garzón y Gabriel Rufián, la verdad es que me gusta su modo de hacer política y su modo de decir las cosas como son. El ser totalmente directo y que señalen los problemas reales de la gente.

H.- ¿Una canción que nos recomiendes?

C.- Bueno, no soy mucho yo de escuchar música de culto, escucho música bastante comercial, pero cualquiera de Nina Simone, que toca Jazz, es muy buena y pienso que cualquiera puede relajarse escuchando sus canciones y hacer lo que sean con ellas.

H.- ¿Un libro que te guste?

C.- Hace unas semanas me acabé el Trópico de Cáncer de Henry Miller y la verdad es que es una obra maravillosa y todas las críticas buenas que tiene le hacen justicia.

H.- Muchas gracias por acceder a la entrevista. ¿Puedes añadir algo más que se nos haya pasado?

C.- Simplemente daros las gracias por la entrevista y por dar voz a mi caso.

H.- Muchas gracias a ti.